miércoles 25 de agosto de 2010

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sábado 21 de agosto de 2010

A nivel creativo sorprende que, convocados a expresar su talento, tanto el cantante como el compositor hayan registrado una auténtica regresión

El país de Syntek y López (excelente columna de Sergio González en Reforma)

El país de Syntek y Lópeks Sergio González Rodríguez 21 Ago. 10 Molesto porque en Twitter recibió críticas e insultos por cantar la tonada El futuro es milenario, compuesta por él y Jaime López como tema oficial del festejo del Bicentenario, el cantante Aleks Syntek decidió su retiro temporal de tal red social. Uno habría esperado que, en lugar de eso, anunciara por lo menos un retiro espiritual, o musical de semanas, o meses mejor aún, que le permitiera meditar sobre los hechos: la canción es bastante mala en letra y música, además de oportunista y llena de ridiculez respecto de la realidad que vive el País. "Nacimos para cantar/ Nacimos para bailar/ Nacimos en el lugar/ Del Cielito lindo"... Aleks Syntek advirtió, y así lo declaró, que los mensajes en su teléfono móvil eran "cuchillos que se clavaban en su estómago". Sus fans le rompieron el corazón. Por lo menos, debe agradecerles que ya tiene materia para inspirarse en su próximo álbum. Eso sí, llama la atención que personajes públicos como el cantante de El futuro es milenario parezcan vivir de espaldas a una realidad que es bastante más compleja que una canción... de Jaime López. Y si los insultos son inadmisibles, las críticas están lejos de ser, como dijo él, una muestra de intolerancia. Vaya que el País está descabezado, como lo muestran estos versos fáciles y el folclor caricaturesco de Jaime López: "El mundo tiene razón/ Que México es puro amor/ Es flor que se da al calor/ Del horno de barro". De risa loca, tanto como el exorcismo de politólogos que sostienen que "México no ama la violencia". El cantante y el compositor de la tonada en cuestión tuvieron a bien aceptar el compromiso gubernamental, ahora deben asumir sus efectos. A nivel creativo sorprende que, convocados a expresar su talento, tanto el cantante como el compositor hayan registrado una auténtica regresión: El futuro es milenario repite el tipo de letra y música que imperó en los concursos melódicos del locutor televisivo Raúl Velasco en los años 70, y que de cara a un alcance continental de entonces buscaban reafirmar el acento nacionalista frente a otros países de América Latina. Incluido el coro pop "sha-lala-lá". Muy bonito. Los festejos del Bicentenario pueden observarse, al igual que Alfonso Reyes quería ver a México en una nuez, en la cáscara de los tonadilleros referidos: un acto globero, cantarín y soñador. En otras palabras, el reflejo fiel de los estereotipos de lo popular como una representación literal de nuestro presente y hasta de nuestro futuro: "Más siglos para el amor/ Más siglos para el color/ Más siglos de una canción/ Serán bienvenidos". Tal chatarra musical resulta idónea bajo una vida pública estragada por la ineficacia e irresponsabilidad de gobernantes que han reducido la política a un simple karaoke de declaraciones. Por ejemplo, las 28 mil víctimas por la "guerra" del narcotráfico y el mil por ciento de incremento de delitos, sobre todo contra los derechos humanos por parte de policías y militares en los últimos tres años, representan, desde el punto de vista oficial, la ocasión para emitir sarcasmos zafios: "si ven polvo, es porque estamos limpiando la casa". Mejor que guarden la escoba. Mientras, crece la inseguridad en el País. Paródica, estrecha y obsedida por las frases publicitarias que se gritan como afirmación de una mente jodida y cervecera en su fatalidad insondable ("orgullo que se comparte"; "gozamos la variedad"), el tema oficial del Bicentenario dibuja de cuerpo entero el vacío gubernamental y su resonancia mercenaria: "La plaza se va llenando/ Lo bueno está comenzando/ Unidos por lo que venga/ al son del Bicentenario". Sólo tenemos una cosa que agradecerles al dúo Syntek-López: el morbo de paladear este regocijo agridulce.

viernes 13 de agosto de 2010

Los feminicidios que pretendieron "maquillar"

LA TRIVIALIDAD DEL MAL

El maquillaje de la muerte

La noticia resultaba escandalosa, desde la portada de un diario de circulación nacional. La firma MAC-Rodarte lanzaría el 15 de septiembre (en vísperas del bicentenario de México, para mayor puntería) su colección otoño-invierno de ropa y maquillaje, inspirado en Ciudad Juárez y sus mujeres.

Las hermanas Mulleavy, responsables de la colección, habían declarado a la prensa que la idea había provenido de un viaje por carretera en Texas el año pasado, desde la ciudad de El Paso a Marfa. La naturaleza “etérea” del paisaje las influenció para establecer la paleta de colores, y los detalles claves de la colección aludían invariablemente a una muy reelaborada imagen de motivos mexicanos. Pero desde diversos blogs y publicaciones de moda en Estados Unidos fue criticada la alusión a las muertas de Juárez.

Navidad kitsch y sonámbula

En la colección había, por ejemplo, un barniz de uñas llamado Juárez y otro Factory (fábrica). Otros nombres más: Ghost Town (pueblo fantasma), Bordertown (ciudad fronteriza), Sleepwaker (sonámbulo), Sleepless (Insomne). Las alusiones continúan: “Kitschmas”, una contracción de las palabras “navidad” y kitsch —que alude a aquella expresión artística “inferior” o “barata”; o a lo naco, como se llamaría despectivamente en México—; “Pale” (pálida), Softly Drifting (Suavemente a la deriva), “Badlands (Páramos, baldíos).

La colección también tenía dos nombres en español, en el original: “Del Norte” y “Quinceañera”.

Las fotos de la campaña, que apenas alcanzaron la luz en ruedas de prensa, mostraban imágenes de mujeres maquilladas para resaltar una palidez espectral, sin color en los labios, con ojos oscurecidos… la prensa internacional las calificó como “fantasmagóricas” y “noctámbulas”. Pero Norma Ledesma, que perdió a su hija Paloma Escobar en 2002 en la ciudad de Chihuahua, las describe de forma diferente: “Definitivamente, la imagen lleva muerte. Representa muerte. Es sombría, es cadavérica. Imagínese para una como mamá, ¿que nos revive? El calvario que vivieron nuestras hijas al estar secuestradas, al estar violentadas, al ser asesinadas. Se supone que los cosméticos representan vida… y esto representa horror, soledad, y representa muerte. Es lo que a mí me representan las imágenes”. Norma Ledesma es fundadora del grupo Justicia para Nuestras Hijas. “Un verdadero homenaje”, resumió Norma, “hubiera sido representar a estas niñas y mujeres vivas, con toda su belleza”.

La belleza y la muerte

¿Cómo puede explicarse un fenómeno así?

Sergio González Rodríguez, periodista y escritor mexicano, autor de Huesos en el desierto, uno de los primeros reportajes sobre el tema de los feminicidios en Ciudad Juárez, advierte: “La venta de cosméticos sobre el feminicidio en Ciudad Juárez lucra con la imagen falsa de una realidad urgente, y aprovecha la percepción equívoca y estetizada de hechos salvajes: secuestro, tortura, violación, mutilación y asesinato de decenas de víctimas inermes cometidos por narcotraficantes y gente de poder”. Pero “aquí no hay estilizaciones post-góticas posibles: se trata de crímenes contra la humanidad, como los han denominado diversos expertos internacionales”.

¿Qué expresa un fenómeno mercantil de esta naturaleza?

“Esta trivialidad es hermana del revisionismo del feminicidio en Ciudad Juárez, que afirma que tal cosa nunca existió, que sólo fue un ‘invento’ de periodistas, feministas y académicos”, explica Sergio González.

“Expresa el grado de amnesia e indiferencia al que la cultura globalizada ha llegado”, dice González Rodríguez. “Una geografía imaginaria que se nutre de lo mediático (prensa, radio, televisoras, etcétera) y lo trans-mediático (internet, nuevas tecnologías y plataformas), donde el ideal es lograr mercancía, servicios y productos capaces de convertirse en ciber-acontecimientos. Allí el escándalo resulta primordial. Y suele ser intenso, ubicuo, simultáneo y fugaz. En esa geografía imaginaria no hay noticia que perdure más de una semana. Es la nueva trivialidad del mal. Vender cosméticos sobre el feminicidio en Ciudad Juárez evoca el fenómeno de los actos criminales que no pueden ser imputados a ningún tipo específico de maldad o convicción ideológica de quien los hace, y cuya única característica personal es una extraordinaria frivolidad o incapacidad para discernir que lo hecho es incorrecto”.

Pero esta trivialidad, esta frivolidad viene acompañada. “Esta trivialidad es hermana del revisionismo del feminicidio en Ciudad Juárez, que afirma que tal cosa nunca existió, que sólo fue un ‘invento’ de periodistas, feministas y académicos”, explica Sergio González. “No es la primera vez que se quiere negar la existencia de crímenes contra la humanidad en nombre de intereses equis o zeta”.

El binomio muerte-belleza no es nueva. González Rodríguez relata: “La identificación entre la belleza y la muerte es un tema cultural del siglo XVIII hacia el XIX, tal como lo ha estudiado el pensador italiano Mario Praz en La muerte, la carne y el diablo en la literatura romántica”. Y en la actualidad “los usos ultra-contemporáneos de la violencia suelen repetir, voluntaria o involuntariamente, tales realizaciones del pasado”.

En el caso de esta línea de cosméticos, el escritor añade: “Ni siquiera cabe la ironía, pues las aplicaciones irónicas tienen un filo crítico que (en esta ocasión), está lejos de cumplirse: es mero oportunismo mediático y trans-mediático. Asimismo eso nada tiene que ver con las consideraciones sobre la muerte y lo sagrado de las culturas antiguas, mucho menos con un elemento espectral en la psique humana”. Y finaliza: “La única evaluación posible sobre semejante fenómeno de mercantilismo es la denuncia de su trivialidad, la reflexión que cuestiona tales usos. Y el recuerdo de los hechos en los que supuestamente se basa: el feminicidio, la impunidad, la corrupción institucional que dio espacio y tiempo a ese drama fronterizo. No hay maquillaje posible que cubra la barbarie y la crueldad existentes”.

Indignación colectiva

El Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio, que aglutina a más de 43 organizaciones en 19 entidades de la República, emitió un pronunciamiento en el que calificó de “insultante e indignante” la campaña: “Lejos de contribuir a la erradicación de la violencia contra las mujeres, las firmas de MAC y Rodarte refuerzan y erotizan este tipo de violencia extrema, a través de la difusión de sus productos como símbolo de belleza. De igual forma, las imágenes de adolescentes cadavéricas minimizan la problemática del feminicidio, que se comete en esta ciudad, y al mismo tiempo desvirtúan otros feminicidios en otros estados de la República”.

Ana Yeli Pérez Garrido, abogada y vocera de la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción Derechos Humanos (que forma parte también del Observatorio), advirtió que “hay mucha gente que ni siquiera sabe que esta problemática sigue. Cree que es algo que ocurrió, y que ya no pasa”.

Después de semanas de presión internacional, MAC-Rodarte anunció la intención de donar cien mil dólares a una organización de lucha en Juárez. El 28 de julio la firma anunció a la prensa internacional que cambiaría los nombres de toda la colección. Días después, representantes de MAC-Rodarte se reunieron con funcionarios de la Secretaría de Gobernación en México y ofrecieron disculpas formales.

Aunque MAC-Rodarte anunció que la colección cambiaría de nombres, la herida quedó abierta. Nuevamente. ®

martes 10 de agosto de 2010

Arte y homosexualidad en la época paleolítica.

Fuente: Historias de la Historia

Se inicia en Burgos una exposición sobre el arte rupestre centrada en las representaciones de prácticas sexuales paleolíticas, algunas de ellas abiertamente homosexuales.

Efecticamente la homosexualidad existe desde que existe el ser humano. Las pruebas de esta afirmación se remontan al Paleolítico. Un grabado en una placa de piedra, de la cueva francesa de La Marche, que muestra a una mujer haciéndole un cunnilingus a otra. Una piedra caliza del abrigo rupestre de Laussel, en Dordoña, en la que alguien talló hace unos 27.000 años a dos mujeres con las piernas entrelazadas, en la postura conocida como la tijera. Un yacimiento alemán en la orilla del Rin, en Gonnersdorf, donde decenas de placas muestran parejas de mujeres, una de ellas, de 12.000 años y bautizada las bailarinas, que muestra dos hembras frotando sus pechos en actitud cariñosa. Y también una referencia masculina: un coito anal entre dos hombres, en La Marche.

"Apenas hay estudios y en los congresos no se habla de la sexualidad en el Paleolítico, pero los primeros Homo sapiens que llegaron a Europa eran anatómica y cerebralmente iguales a nosotros, les gustaba lo mismo", explicó a los medios Marcos García Díez, coordinador de las cuevas prehistóricas de Cantabria para el Gobierno autonómico y uno de los comisarios de la exposición.

"Sexo en piedra" es la exposición que saca a la luz estas pruebas que fueron ocultadas durante más de un siglo. La muestra se podrá ver en la sede de la Fundación Atapuerca en Ibeas de Juarros (Burgos), desde finales de septiembre hasta enero de 2011.

La muestra aireará, según sus organizadores, el kamasutra paleolítico: sexo con animales, tríos, consoladores, voyeurismo, masturbación, sexo oral y relaciones homosexuales. "Si lo vinculamos a la etnografía, y miramos los grupos primitivos actuales, la homosexualidad existe, por supuesto. Y en el Paleolítico también existía, pero no se ha estudiado por una cuestión de mentalidad", dice García Díez.

El padrino de la muestra, que es uno de los codirectores de los yacimientos burgaleses, Eudald Carbonell, declaró que le “sorprende el silencio que rodea a la homosexualidad en el Paleolítico. Imagino que hay que atribuirlo a la cultura dominante, que es la judeocristiana”.

Obviamente, las representaciones murales, ya sean grafitos o pinturas, y muy especialmente las del arte esquemático, representan escenas de la vida cotidiana y pueden consderarse auténticos cómics de nuestros ancestros. Otra cosa es que lo que representen sean cosas puntuales (por aquello de la escasez de medios) o bien puras situaciones anecdóticas. Lo que está claro a la luz de los hallazgos es que nuestros artísticos predecesores "entendían"... en qué consistían las alternativas al sexo hombre-mujer.