martes 29 de diciembre de 2009

"El Premio Nobel para Obama, un chiste de mal gusto", dice Eduardo Galeano

Para Eduardo Galeano, la vida es una caja de sorpresas. Y aunque esté acostumbrado a ellas, quizás le hayan sorprendido la cantidad y variedad de interrogantes que los lectores de BBC Mundo le plantearon.
Con qué sueña, para quién escribe, si es optimista o pesimista, si toma mate o fuma, qué piensa de la izquierda actual, qué opina del Premio Nobel a Barack Obama y si habrá una segunda parte de "Las venas abiertas de América Latina". Con franqueza, Galeano respondió a estas y otras muchas preguntas personales e íntimas.
En sus respuestas es posible conocer un poco más al hombre y al escritor que durante más de 40 años ha hecho reflexionar a millones de personas sobre el estado del mundo.
"Escribo para quienes no pueden leerme, porque los libros están tan caros que de aquí a poco se venderán en las joyerías", dijo con su habitual tono crítico.
El autor uruguayo se disculpó por no haber podido responder a más preguntas por motivos de tiempo. Sin embargo, hay mucho para leer y para descubrir sobre su pensamiento y su forma de ver la vida.
Del buen fútbol
Esther, Zaragoza, España

¿Cuáles son los ingredientes que usa en su vida para mantener el entusiasmo y la felicidad? Deberíamos embotellarlos y distribuirlos, eso sí, sin patente.
Embotellarlos, no puedo, porque se evaporan fácil. Lo que tienen de bueno es que regresan siempre, aunque a veces parece que se fueron para siempre. Regresan no sé por qué. Supongo que por gentileza de Dios o del Diablo.
Bettina Casale Cervini, Buenos Aires, Argentina
¿Para quién escribe? ¿Es posible pensar- al decir de Umberto Eco- en un lector modelo?
Escribo para los amigos que todavía no conozco. Los que conozco ya están hartos de escucharme.
Jesús, Huancayo, Perú
Le cuento que no tengo dinero para comprar libros y tampoco hay librerías en donde los vendan. Por eso no sé que preguntarle. Sólo se me ocurre: ¿qué siente de tanto escribir y escribir, cuando al final el mundo sigue más o menos igual o peor?
La verdad, ni yo me entiendo. Escribo para quienes no pueden leerme, porque los libros están tan caros que de aquí a poco se venderán en las joyerías. Pero eso sí, créame, las palabras viajan caminos misteriosos, y andan por donde ellas quieren, sin pedir permiso.
Camilo Rueda, Bogotá, Colombia
¿De qué equipo(s) de fútbol es hincha? (En Uruguay y en el mundo)
Todavía soy hincha de Nacional, aquí en el Uruguay, el club de mis amores desde mi más tierna infancia, pero sobre todo soy hincha del buen fútbol, y cuando ese milagro ocurre, lo agradezco sin mirar el color de la camiseta. Y si el buen fútbol proviene de un club chiquito, casi desconocido, pues mucho mejor todavía.
La vida según Galeano
Alejandro, Quito, Ecuador
En alguna parte dijiste que te caes y te levantas varias veces al día. Yo, en cambio, no sé como levantarme cuando tropiezo. ¿Cómo lo haces?
Te parecerá una tontería, pero de veras te juro que pienso: Si me caí, es porque estaba caminando. Y caminar vale la pena, aunque te caigas. Yo soy caminante, a la orilla del río que llamamos mar, aquí en Montevideo, camino horas de horas, y las palabras caminan dentro mio y conmigo. A veces se van, y me cuesta seguir solo, sin ellas.
Rene Ramos, Lima, Perú
¿Qué es la vida para usted, en una sola palabra?
En cuatro palabras, no en una: Una caja de sorpresas.
Rita Corbo, Montevideo, Uruguay
¿Con que sueña? ¿Tiene un sueño recurrente?
Mis sueños son de una mediocridad inconfesable. Los que más se repiten son los más estúpidos, pierdo un avión, discuto con un burócrata, cosas así. ¿Qué feo, no? Me consuelo recordando aquellos versos de Pedro Salinas que dicen que "los sueños son verdaderos sueños cuando se desensueñan, y en materia mortal encarnan".
Camilo Melgar, Ciudad de Guatemala, Guatemala y Viena, Austria
¿Escribís tomando mate?
No, ya no tomo mate. Tuve que dejar, hace años, como he dejado también el cigarrillo, que tanto me acompañó durante tanto tiempo. Ahora escribo con cerveza, o algún otro trago. Y mientras escribo, hablo solo, en voz alta. Quien me ve de lejos cree que soy un borracho perdido. Perdido soy, quizá, no sé; pero borracho no. Me gusta beber y por eso no me emborracho: el trago exige que no le falten el respeto.
Pedro Freire Alvarado, Guayaquil, Ecuador
¿Por qué la gente sigue creyendo aún en Dios? ¿Consideras que esta creencia retrasa al ser humano?
Dios es el nombre que damos a la fe, y por eso es múltiple, aunque muchos crean que la diversidad de la fe es una herejía digna de castigo.
Política, globalización y América Latina
Martín, Gálvez, Argentina
¿Qué opina del Premio Nobel recibido por Barack Obama? ¿Cómo se justifica recibir ese Premio?
Me pareció un chiste de mal gusto. Pero nada tiene de raro, teniendo en cuenta que hace un siglo el Premio Nóbel de la Paz fue concedido a Teddy Roosevelt, un enamorado de la guerra, que hasta escribió un libro proponiendo la guerra como remedio de la cobardía y la debilidad de los machos en el mundo.
Raúl Guizzo, Ft. Lauderdale, EE.UU.
Nací en Estados Unidos de un padre uruguayo y una madre americana quien nació en Turquía. Entonces, sin duda, soy un producto de globalismo. ¿Qué piensas de nacionalismo y patriotismo? ¿Son buenos o crean más problemas? ¿Son partes inseparables de la identidad?
Antes de que se inventara esa horrible palabra, globalización, que designa a la dictadura universal del dinero, existía otra, linda, generosa, la palabra internacionalismo. Yo la sigo prefiriendo. Para mí, sigue significando algo así como que podemos ser compatriotas y contemporáneos de todos los que tengan voluntad de justicia y voluntad de belleza, hayan nacido donde hayan nacido y hayan vivido cuando hayan vivido, sin que importen ni un poquito las fronteras del mapa ni del tiempo.
María Gloria González Sánchez, Venezuela
Nuestra América toda, ¿tiene posibilidades de sanar?
Claro que sí. Tan enferma no está, si se compara. Todavía tenemos, por ejemplo, capacidad de locura, que es el síntoma infalible de la buena salud.
El mundo ¿al revés?
Javier, Brisbane, Australia
Me gustaría saber como ve usted este siglo veintiuno ¿con pesimismo? ¿Con optimismo?
Yo no creo en los optimistas full-time. Esos son farsantes o ciegos. Yo soy optimista y pesimista también, según la hora y el día, creo y descreo, celebro y lamento este tiempo nuestro y este mundo que nos ha tocado. Cada tiempo tiene su contratiempo, es verdad, pero también es verdad que cada cara contiene su contracara. La contradicción es el motor de la vida: de la vida humana y de todas las otras vidas.
Asumir eso me ayuda a no arrepentirme de mis tristezas, de mis bajones, de mis malas músicas: ellas son partes inseparables de mí.
David Duarte, Bogotá, Colombia
¿Cómo ve el mundo y el estado de la sociedad actual? ¿Cree usted que puede llegar a ponerse de pie el mundo al revés? ¿Qué cree que hace falta para que se produzca un cambio trascendental en cada uno de los habitantes de este planeta?
No sé, no creo en las fórmulas mágicas. Simplemente sé, por experiencia, que vale la pena que la gente se una para pelear juntos por las cosas en las que vale la pena creer. De a uno, solitos, poco o nada podemos hacer. Y más, te digo: no hay que desalentarse tan fácilmente. Si las cosas no salen como uno quisiera, bueno, hay que aprender el arte de la paciencia, hay que aceptar que la realidad cambia al ritmo que ella quiere, y no al que uno decide que ella debe cambiar. "Si la realidad no me obedece, no me merece", dicen, o al menos creen, algunos intelectuales. Yo no.
Alexandra, Colombia
¿Qué hacer ante la desazón y la impotencia después de leer sus escritos? ¿Qué soluciones usted plantea a la dominación y explotación que hemos sufrido desde siempre?
Yo no vendo recetas de la felicidad, y te recomiendo que no creas en los bandidos que las venden. Tampoco creo en los dogmáticos religiosos o políticos que venden certezas. Para mí, las únicas certezas dignas de fe son las que desayunan dudas cada mañana.
Manuel Burgos, Albuquerque, EE.UU.
Si hoy entrara en una máquina del tiempo, y ésta lo llevara cien años hacia el futuro, ¿qué cree que encontraría al salir de ella?
No tengo la menor idea, ni quiero tenerla. Cada vez que una gitana se me acerca, y me atrapa la mano para leerme el futuro, le pido que por favor no cometa esa crueldad. Lo mejor que tiene el futuro es que tiene mucho misterio.
La izquierda de Galeano
Jairo Zabala, Caracas
¿Qué es para usted la izquierda? Acaso esa dicotomía de izquierda versus derecha no caducó en la década del 70? ¿Hasta cuándo el mal de muchos será culpa de unos pocos "malvados"? ¿Hasta cuándo seguirá vendiendo la victimización cómo táctica para la transformación social?
La culpa es de todos, nos dicen los culpables de que las relaciones humanas se hayan envenenado y los culpables de que nos estemos quedando sin planeta. Razón tenía doña Concepción Arenal, mujer luminosa, que se recibió de abogada disfrazada de hombre, con doble corsé, y tuvo el coraje de decir lo que los hombres decían, allá por los mediados del siglo XIX: "Si la culpa es de todos, es de nadie. Quien generaliza, absuelve".
Liliana Lainfiesta, Guatemala
Estoy de acuerdo con todos los males del capitalismo que el distinguido escritor desvela, pero, ¿qué hay de los males del socialismo? ¿Cuál sería la mejor vía para un desarrollo más humano?
El siglo XX divorció la justicia y la libertad. La mitad del mundo sacrificó la justicia en nombre de la libertad, y la otra mitad sacrificó la libertad en nombre de la justicia. Esa fue la tragedia del siglo pasado. El desafío del siglo presente consiste, creo, en unir a esas hermanas siamesas que han sido obligadas a vivir separadas. La justicia y la libertad quieren vivir bien pegaditas.
Hugo Sosa Ferreyra, Playa del Carmen, México
¿Como hacer que el mundo entienda la diferencia entre la verdadera izquierda identificada con el pueblo, de la demagoga, como la burocracia soviética o cubana?
Cada cual lo entiende a su modo y manera, y a su modo y manera actúa. Yo soy muy respetuoso de las ideas y de las vidas de los demás.
Ricardo Miranda, Montreal, Canadá
¿No cree usted que las palabras "pobre" y "gratis" han creado una mentalidad resignada en las gentes deprimidas puesto que, por esperar todo gratis de "papá gobierno" hacen muy poco o nada por superar sus condiciones de vida y prefieren seguir viviendo en la pobreza?
La caridad puede producir, a veces, algo de eso. La caridad es vertical, da limosnas, siembra malas costumbres, como la holgazanería. Además, es humillante. Como dice un proverbio africano, la mano que da está siempre arriba de la mano que recibe. Pero las relaciones de solidaridad, que son horizontales, generan respuestas completamente diferentes.
Galeano, el escritor
Eduardo GaleanoAlejandra, Rosario, Argentina
Siempre me pregunté cómo hace para encontrar combinaciones tan felices de palabras, palabras que uno escuchó (y escribió) cientos de veces, y que cuando usted las junta parecen un idioma nuevo.
Gracias mil por el piropo. Sólo puedo decirte que ninguna hada visitó mi cuna. No tengo más talento que el que proviene de la experiencia: el mucho trabajo que cada día me tomo persiguiendo palabras que huyen.
Oscar González, Campeche, México
A casi 40 años de "Las Venas Abiertas de América Latina", ¿ha pensado en escribir una segunda parte?
En realidad, todos escribimos un solo libro, que va cambiando y se va multiplicando a medida que la vida vive y el escritor escribe. Para mí, "Las venas" fue un puerto de partida, no un puerto de llegada. Desde ahí, creo, multipliqué mi visión del mundo.
Juan Francisco De León, Tepoztlán, México
¿Qué opinión le merece el libro "Manual del perfecto idiota latinoamericano" y su intento por refutar lo expuesto por usted en "Las venas abiertas de Ámerica Latina"?
No tengo opinión, pero sólo puedo desear lo mejor a los autores de ese libro: que dentro de cuarenta años, su obra esté tan viva que otros autores escriban un libro para atacarla.
Ray Edson Hurtado Romero, Cochabamba, Bolivia
A lo largo de estos últimos años, ¿ha visto usted alguien (o un colectivo) que le siga la posta, que de algún modo continúe una obra como la suya?
Somos todos gotitas de algún río, brisas de un viento que no acaba cuando la propia vida acaba, pedacitos nomás, momentitos apenas, y no más que eso: no creo en otra inmortalidad más que en esa. Uno sobrevive en los demás: en la memoria y en los actos de los demás. Y uno no conoce a esos anónimos autores de la continuidad más allá de la muerte.

lunes 28 de diciembre de 2009

Joseph Stalin. Entrevista con el escritor inglés H. G. Wells (*)


Wells: Le estoy muy agradecido, Sr. Stalin, por darme la oportunidad de conversar con Ud. Hace poco estuve en los Estados Unidos. Tuve una larga entrevista con el presidente Roosevelt, y en ella traté de averiguar, por cuáles ideas se deja guiar él. Ahora vengo con Ud. para preguntarle, qué hace para cambiar el mundo.

Stalin: No tanto.

Wells: Viajo por el mundo como hombre sencillo, y como hombre sencillo observo lo que sucede a mi alrededor.

Stalin: Hombres de la vida pública de su importancia, no son "gente sencilla". Naturalmente, sólo la historia pronuncia el juicio definitivo acerca de la importancia que tal o cual hombre haya tenido efectivamente; pero en todo caso, Ud. no contempla el mundo con los ojos del "hombre sencillo".

Wells: No finjo modestia. Lo que quiero decir es, que trato de ver el mundo con los ojos del hombre sencillo, y no con los de un político de partido o de un alto funcionario de administración. Mi visita a los Estado Unidos me ha dado más de un estímulo para nuevas reflexiones. El viejo mundo financiero allí se está derrumbando; la vida económica del país va siendo reorganizada según nuevos principios. Lenin dijo: "Debemos aprender a manejar nuestros asuntos, debemos aprender de los capitalistas". Hoy, los capitalistas deben aprender de ustedes, y asimilar el espíritu del socialismo. Me parece, que los Estados Unidos se encuentran en un profundo proceso de reorganización, está naciendo una economía planificada, una economía socialista. Ud. y Roosevelt parten de posiciones diferentes. ¿Pero acaso no existen, a pesar de eso, puntos de contacto entre lo que se piensa en Washington y lo que se piensa en Moscú? ¿No existe un cierto parentesco entre las respectivas ideas y necesidades? Las mismas cosas me llamaron la atención en Washington como ahora aquí: se constituyen oficinas, se crea una serie de nuevos órganos reguladores del Estado, se organiza el servicio estatal que hace tiempo hacía falta. Lo que se necesita allí como aquí es la posibilidad de intervenir con medidas directivas.

Stalin: Los Estados Unidos persiguen un fin diferente al nuestro en la URSS. El fin que persiguen los Estados Unidos se ha dado como resultado de los problemas económicos, de la crisis económica. Los americanos quieren encontrar una salida a la crisis, con medidas del capitalismo privado, sin cambiar la base económica. Intentan limitar a un mínimo el daño, las pérdidas que resultan del sistema económico actual. Con nosotros, en cambio, la vieja base económica ha sido, como Ud. sabe, destruida, y en su lugar fue creada una base económica nueva, completamente diferente. Aunque los americanos, a los que alude, alcanzaran su meta en parte, es decir, si lograsen limitar las pérdidas a un mínimo, no eliminarían las raíces de la anarquía inherente al sistema capitalista. Protegen el sistema económico que origina, forzosa e inevitablemente, anarquía de la producción. Para ellos no se trata, por lo tanto, de una reorganización de la sociedad, de abolir el viejo sistema social, del cual nacen la anarquía y las crisis, sino, a lo sumo, de restringir determinadas desventajas, de restringir determinados abusos. Subjetivamente, los americanos tal vez tengan la opinión de estar reorganizando la sociedad; pero objetivamente protegen la base actual de la sociedad. Por eso, objetivamente no habrá ninguna reorganización de la sociedad. Y tampoco una economía planificada. ¿Qué es la economía planificada? ¡Veamos algunas de sus cualidades! La economía planificada tiene como meta abolir la desocupación. Supongamos, que manteniendo el sistema capitalista, fuese posible limitar la desocupación a un cierto mínimo. Con seguridad, ningún capitalista aprobaría la eliminación total de la desocupación, la abolición del ejército de reserva de desocupados que está destinado a ejercer presión sobre el mercado de trabajo, y constituye una garantía de mano de obra barata. Ahí tiene Ud. una de las contradicciones de la "economía planificada" de la sociedad burguesa. ¡Sigamos! Economía planificada significa, impulsar la producción en aquellas ramas industriales, cuyos bienes son de especial importancia para la masa del pueblo. Pero Ud. sabe que, en el capitalismo, la ampliación de la producción se lleva a cabo de acuerdo a reglas totalmente diferentes, que el capital afluye a aquellos sectores económicos, en los que el pago de utilidades sea mayor. Nunca podrá Ud. inducir a un capitalista a que se inflinja pérdidas a sí mismo, y a que se contente con un pago de utilidades más bajo, para satisfacer las necesidades del pueblo. Sin que desaparezcan los capitalistas, sin que sea abolido el principio de la propiedad privada de los medios de producción, es imposible edificar una economía planificada.

Wells: Estoy de acuerdo con Ud. en muchos sentidos. Pero quisiera realzar, que, al decidirse un país entero por el principio de la economía planificada, al comenzar el gobierno lentamente, paso a paso, a imponer ese principio consecuentemente, al final habrá desaparecido la oligarquía financiera, y se habrá alcanzado el socialismo, en el sentido anglosajón de la palabra. El efecto que parte de las ideas "New-Deal" de Roosevelt es extraordinariamente fuerte para mí, esas ideas son socialistas. Me parece que en vez de acentuar el contraste entre ambos mundos, deberíamos aspirar a encontrar un lenguaje común para todas las fuerzas constructivas.

Stalin: Al hablar de la imposibilidad de realizar los principios de la economía planificada, manteniendo al mismo tiempo la base económica del capitalismo, no quiero, en lo más mínimo, rebajas las excepcionales facultades personales de Roosevelt, su iniciativa, su valor y su fuerza de decisión. Indudablemente, Roosevelt es, entre todos los líderes del mundo capitalista de hoy, uno de los personajes más vigorosos y sobresalientes. Por eso quisiera volver a acentuar una vez más, que mi convicción acerca de la imposibilidad de la economía planificada bajo condiciones capitalistas no significa que ponga en duda las facultades personales, el talento y el valor del presidente Roosevelt. Pero si las circunstancias no lo permiten, el líder más dotado de clarividencia no puede alcanzar el objetivo del cual Ud. habla. En un sentido puramente teórico, por supuesto no queda excluida la posibilidad de acercarse, bajo las condiciones del capitalismo, paulatina y gradualmente a la meta que Ud. llama "socialismo en el sentido anglosajón de la palabra". Pero ¿qué clase de socialismo será ese? A lo sumo refrenaría a los representantes individuales más desvergonzados del capital y aplicaría el principio de la intervención en la economía nacional en un campo algo más amplio. Todo muy bien. Pero tan pronto Roosevelt o cualquier otro líder del mundo burgués de hoy, quiera is más allá, y quiera seriamente atacar las bases del capitalismo, irremediablemente sufrirá un fracaso rotundo. Los bancos, la industria, las grandes empresas, las grandes grajas agrícolas no le pertenecen a Roosevelt. Sin excepción son propiedad privada. El ferrocarril, la flota mercante, todo esto está en manos de propietarios privados. Y, finalmente, aún el ejército de obreros calificados, de ingenieros, de técnicos no está bajo el mando de Roosevelt, sino bajo el mando de propietarios privados: toda esta gente, sin excepción, trabaja para propietarios privados. Tampoco nos debemos olvidar de la función del Estado en el mundo burgués. El Estado es una institución que organiza la defensa del país y mantiene el "orden"; es una máquina para la recaudación de impuestos. El Estado capitalista no tiene mucho que ver con la economía en el sentido propio de la palabra; ésta no se encuentra en manos del Estado. Al contrario, el Estado está en manos de la economía capitalista. Justamente por eso, Roosevelt, a pesar de toda su energía, me temo que no logrará el fin señalado por Ud., siempre suponiendo que esté, efectivamente, persiguiendo tal fin. Tal vez sea posible, dentro de algunas generaciones, aproximarse un poco más a esa meta; personalmente, sin embargo, creo que ni siquiera eso es muy probable.

Wells: Quizá esté yo más convencido de una interpretación económica de la política que Ud. Los inventos y la ciencia moderna han producido poderosas fuerzas que impulsan hacia una mejor organización, un mejor funcionamiento de la sociedad, es decir, al socialismo. Organización y regulación de la actividad individual se han convertido, por encima de toda teoría social, en necesidades mecánicas. Si empezamos por el control estatal de los bancos, y, en un segundo paso, ampliamos el control hasta incluir la industria pesada, luego la industria entera, el comercio, etc., entonces este control, que lo abarca todo, equivaldrá a la propiedad estatal de todas las ramas de la economía nacional. Este será el proceso de socialización. Socialismo e individualismo no son contrarios como blanco y negro. Hay muchas gradaciones. Existe un individualismo que raya en el bandolerismo, y existen una disciplina y una organización, que son equivalentes al socialismo. La introducción de la economía planificada depende, en gran parte, de los organizadores de la economía, de la inteligencia técnica bien formada, que poco a poco puede ser ganada para los principios de organización socialista. Esto es lo que importa. Pues organización viene antes que socialismo. Es el factor más importantes. Sin organización, la idea del socialismo queda siendo una simple idea.

Stalin: Entre el individuo y el colectivo, entre los intereses del individuo y los de la comunidad, no existen antagonismos incompatibles, o por lo menos no deberían de existir. No deberían de existir, ya que el colectivismo, el socialismo, no niega los intereses individuales, sino que, al contrario, los une con los intereses del colectivo. El socialismo no puede separarse de los intereses individuales. Sólo la sociedad socialista puede satisfacer al máximo estos intereses personales. Más aún: Sólo la sociedad socialista puede intervenir con decisión a favor de los intereses del individuo. En este sentido, no existen antagonismos incompatibles entre "individualismo" y socialismo. Pero ¿podemos negar los antagonismos entre las clases, entre la clase poseedora, la clase de los capitalistas; y la clase trabajadora, el proletariado? De un lado tenemos la clase poseedora, a la cual le pertenecen los bancos, las fábricas, las minas, los medios de transporte, las plantaciones en las colonias. Esa gente no ve más que su propio interés: quiere lucros. No se somete a la voluntad del colectivo; intenta subordinar todo lo colectivo a su voluntad. Por otro lado, tenemos a la clase de los pobres, la clase explotada, a la cual no le pertenecen ni fábricas, ni empresas, ni bancos, que, para poder vivir, está forzada a vender su fuerza de trabajo a los capitalistas, y que carece de la posibilidad de satisfacer sus necesidades más elementales. ¿Cómo armonizar intereses y aspiraciones tan contrarios? A mi parecer Roosevelt no logró encontrar el camino hacia la reconciliación de estos intereses. Eso es también imposible, como lo demuestra la experiencia. Por supuesto Ud. conoce la situación en los Estados Unidos mejor que yo, pues nunca he estado allí y me informo acerca de las condiciones americanas, principalmente por medio de la literatura. Pero tengo alguna experiencia en la lucha por el socialismo, y esta experiencia me dice, que Roosevelt, si realmente tratara de servir a los intereses de la clase obrera a costa de la clase capitalista, será substituido, de parte de esa clase capitalista, por otro presidente. Los capitalistas dirán: los presidentes van y vienen, mas nosotros no nos vamos, si tal o cual presidente no representa nuestros intereses, nos buscaremos otros. ¿Qué puede, a fin de cuentas, oponer el presidente a la voluntad de la clase capitalista?

Wells: Me opongo a esa simplificada subdivisión de la humanidad en pobres y ricos. Desde luego que existe una categoría de gente, que sólo persigue afanosamente el lucro propio. Pero ¿acaso no se le ve a esta gente como a una plaga, en el oeste tanto como aquí? ¿No existe mucha gente en el oeste, para la cual el beneficio no es ninguna meta en sí, que dispone de ciertos medios financieros, que quiere invertir y costear el sustento de estas inversiones, sin que vean en esto su meta principal? Ven en las inversiones una necesidad desagradable. ¿Acaso no existen muchos ingenieros capaces, que cumplen con su deber, organizadores de la economía, que encuentran el acicate para su actividad en otra cosa que no sea el lucro? A mi parecer existe una clase numéricamente fuerte de gente capacitada, que admite que el sistema actual es insatisfactorio, y que jugará un papel importante aún en la sociedad capitalista del futuro. Durante los últimos años he pugnado mucho, he pensado mucho acerca de la necesidad de hacer propaganda por el socialismo y el cosmopolitismo en amplios círculos de los ingenieros, los pilotos, los empleados técnico-militares. Carece de sentido querer acercarse a esos círculos con una propaganda de una simple lucha de clases. Esa gente comprende, en qué estado se encuentra el mundo. Comprende que es un maldito caos, pero el simple antagonismo de la lucha de clases de Ud., lo toma como algo disparatado.

Stalin: Ud. se contrapone a la subdivisión simplificada de la humanidad en pobres y ricos. Naturalmente, existe una capa media; existe la inteligencia técnica a la que se refirió, y existen personas muy buenas y muy honestas en ella. También existen, en ella, personas deshonestas y malas. Generalmente Ud. encuentra aquí todo tipo de gente. Pero antes que nada la humanidad se divide en pobres y ricos, en poseedores y explotados, y apartar la vista de esta división fundamental, significa apartar la vista del hecho fundamental. Yo no niego la existencia de capas medias, intermedias, que se puedan poner del lado de una, o de otra de las dos clases combatientes, o que se mantengan en una posición neutral en esta lucha. Pero repito, apartar la vista de esta división fundamental de la sociedad, o de la lucha fundamental entre las dos clases principales significa cerrar los ojos ante los hechos. Esta lucha se está librando y se seguirá librando. Cómo termine la lucha, depende del proletariado, de la clase obrera.

Wells: Pero ¿no existe mucha gente, que no es pobre, y sin embargo trabaja, trabaja productivamente?

Stalin: Naturalmente que hay pequeños propietarios de tierra, artesanos, pequeños comerciantes; pero el destino de un país no depende de esa gente, sino de las masas trabajadoras que producen todo aquello que la sociedad necesita.

Wells: Pero tendrá que reconocer que existen géneros de capitalistas que difieren mucho entre sí. Hay capitalistas que sólo piensan en el lucro, sólo piensan en hacerse ricos; pero también hay quienes están dispuestos a hacer sacrificios. Tome por ejemplo al viejo Morgan. Sólo pensaba en el lucro; era sencillamente un parásito de la sociedad; sólo acumulaba posesiones. Pero tome a Rockefeller. Era un organizador brillante; ha demostrado de manera ejemplar cómo se debe organizar la explotación del petróleo. O tome a Ford. Desde luego que Ford busca el beneficio propio. ¿Pero no es también un organizador apasionado de la racionalización en la producción, del cual Ud. aprende? Quiero señalar que en los últimos tiempos se ha producido un cambio importante en la actitud de los países de habla inglesa con respecto a la URSS. La causa de esto hay que buscarla en la posición de Japón y en los acontecimientos en Alemania. Pero al lado de eso existen otras razones que no tiene su origen en la política internacional. Existe una causa más profunda, y está, justamente, en que mucha gente se va dando cuenta de que el sistema basado en el lucro privado se está derrumbando. Bajo estas circunstancias me parece que no debemos poner el antagonismo entre ambos mundos en primer plano, sino que nos deberíamos esforzar por unificar todas las corrientes constructivas, todas las fuerzas constructivas, en la medida de lo posible, en una línea. Tengo la impresión, de que mi posición es más izquierdista que la suya, Sr. Stalin, creo que el viejo sistema está más cercano a su fin de lo que Ud. cree.

Stalin: Al hablar de capitalistas, que sólo buscan el lucro, sólo buscan la riqueza, no estoy queriendo decir que esa gente no tenga ningún valor y que no sirva para nada más. Muchos de ellos disponen, sin duda, de grandes capacidades organizativas, que no pretendería negar ni soñando. No es poco lo que los hombres de la Unión Soviética aprendemos de los capitalistas. Y Morgan, al cual caracteriza de modo tan desventajoso, fue indudablemente, un organizador bueno ya capaz. Pero si habla de gente resuelta a crear un mundo nuevo, por cierto que no la encontrará en las filas de aquellos que sirven fielmente a la causa del lucro. Nosotros y ellos estamos en dos polos opuestos. Ud. ha mencionado a Ford. Desde luego que es un organizador capaz de la producción. ¿Pero no conoce su actitud para con la clase obrera? ¿No sabe a cuántos obreros lanza a la calle? El capitalista está encadenado al lucro, y ningún poder del mundo lo puede arrancar de allí. El capitalismo no es eliminado por los organizadores de la producción, por la inteligencia técnica, sino por la clase obrera, porque las capas que mencionamos no tienen un papel autónomo. El ingeniero, el organizador de la producción, no trabaja como él quiere, sino como debe, trabaja de una manera que sirve a los intereses de su patrón. Desde luego que hay excepciones; hay hombres en esa capa que han despertado del delirio capitalista. En determinadas condiciones, la inteligencia técnica puede lograr milagros y prestar grandes servicios a la humanidad. Pero también puede causar grandes daños. No es poca la experiencia que tenemos los hombres de la Unión Soviética con la inteligencia técnica. Después de la Revolución de Octubre, una determinada parte de la inteligencia técnica se negó a colaborar en la construcción de la nueva sociedad; se resistía a este trabajo de construcción y lo saboteaba. Hicimos todo lo que pudimos para integrar a la intelectualidad técnica a este trabajo constructivo; lo intentamos de una manera y de otra. Pasó mucho tiempo antes de que nuestros intelectuales preparados se encontraran dispuestos a apoyar el nuevo sistema activamente. Hoy, lo mejor de esta intelectualidad técnica está en la línea más avanzada de aquellos que construyen la sociedad socialista. Partiendo de estas experiencias, estamos muy lejos de subestimar tanto los buenos como los malos lados de esta intelectualidad; sabemos que, de un lado, puede causa daño, del otro, puede lograr "milagros". Naturalmente , las cosas serían diferentes, si fuese posible arrancar a la intelectualidad, de un solo golpe, del mundo capitalista. Pero eso es utópico. ¿Hay entre la intelectualidad técnica, muchos que osarían romper con el mundo burgués e intervenir a favor de la edificación de una nueva sociedad? ¿Cree Ud. que haya mucha gente de ese tipo, digamos, en Inglaterra o en Francia? No, son sólo pocos, los que estarían dispuestos a separarse de sus patronos y empezar con la construcción de un nuevo mundo. Además, ¿podemos ignorar el hecho que, para cambiar el mundo, se tiene que estar en posesión del poder político? Me parece, Sr. Wells, que subestima mucho la cuestión del poder político, que esta pregunta, en su concepción, no está considerada en absoluto. ¿Qué puede hacer esa gente, aún con las mejores intenciones del mundo, si no está en condiciones de plantearse la pregunta del poder, y no está, ella misma, en posesión del poder? En el mejor de los casos, puede apoyar a la clase que tome el poder, pero no puede cambiar el mundo por su propia fuerza. Eso sólo lo puede hacer una clase mayoritaria, que se pone en el lugar de la clase capitalista, y se convierte, en vez de ésta, en dirigente. Esta clase, es la clase obrera. Desde luego que hay que aceptar la ayuda de la intelectualidad técnica; y, en sentido inverso, hay que ayudarle a ella. Pero no se debe creer, que la intelectualidad técnica fuese capaz de jugar un papel histórico autónomo. La transformación del mundo es un proceso grande, complicado y penoso. Esta gran tarea exige una gran clase. Sólo grandes barcos emprenden largos viajes.

Wells: Sí, pero para emprender un viaje largo, se necesita un capitán y un timonel.

Stalin: Eso es correcto, pero lo primero que se necesita para un viaje largo, es un barco grande. ¿Qué es un timonel sin barco? Nada.

Wells: El barco grande es la humanidad, no una clase.

Stalin: Ud., Sr. Wells, por lo visto parte de la suposición, de que todos los hombres son buenos. Yo, mientras tanto, no olvido que también existen muchos hombres malos. No creo en la virtud de la burguesía.

Wells: Recuerdo la situación de la intelectualidad hace algunas décadas. En aquel entonces, la intelectualidad técnica era numéricamente pequeña, pero había mucho que hacer, y cada ingeniero tenía, técnica e intelectualmente, su oportunidad. Por eso, la intelectualidad técnica era la clase menos revolucionaria. Hoy, mientras tanto, hay intelectuales técnicos de sobra, y su mentalidad ha cambiado muy marcadamente. El hombre con formación profesional, que antes jamás habría prestado atención a discursos revolucionarios, ahora se interesa mucho por ellos. Recientemente estuve en una cena de la Royal Society, nuestra gran sociedad científica inglesa. El discurso del presidente fue una intervención en defensa de la planificación social y del control científico. Hoy, el hombre que está al frente de la Royal Society, sostiene ideas revolucionarias e insiste en una reorganización científica de la sociedad humana. Su propaganda de guerra de clases no ha podido adaptarse al paso de este desarrollo. El pensar humano cambia.

Stalin: Ya lo sé, sí, y la explicación de esto hay que buscarla en el hecho de encontrarse la sociedad capitalista en una callejón sin salida. Los capitalistas buscan un camino que los conduzca fuera de este callejón sin salida, que sea compatible con el prestigio de esta clase, con los intereses de esta clase, pero no lo encuentran. Podrán salirse un corto trecho fuera de la crisis, gateando con pies y manos en el suelo, pero no pueden encontrar un camino que les posibilite salir con la cabeza erguida, un camino que no atentara fundamentalmente contra los intereses del capitalismo. Esto se comprende, naturalmente, en amplios círculos de la intelectualidad técnica. Una gran parte de esos hombres empieza a comprender la comunidad de intereses con la clase que es capaz de mostrar una escapatoria al callejón sin salida.

Wells: Si hay alguien que entienda algo de la revolución, del lado práctico de la revolución, es Ud., Sr. Stalin. ¿Acaso se han sublevado alguna vez las masas? ¿No es una verdad innegable, que todas las revoluciones son hechas por una minoría?

Stalin: Para hacer una revolución, es menester una minoría revolucionaria dirigente; pero la minoría más capacitada, más abnegada, y más enérgica, quedaría desvalida, si no pudiese basarse en el apoyo, por lo menos pasivo, de millones.

Wells: ¿Por lo menos pasivo? ¿Tal vez subconsciente?

Stalin: En parte también el apoyo semiinstintivo, y semiconsciente, pero sin el apoyo de millones aún la mejor minoría sería impotente.

Wells: Al observar la propaganda comunista en el oeste, tengo la impresión, que esa propaganda, en vista de la situación actual, suena muy atrasada, pues es propaganda para la insurrección. Propaganda a favor del derrocamiento del sistema social por la violencia, fue buena y justa, cuando iba dirigida contra una tiranía. Pero en las condiciones actuales, derrumbándose solo el sistema de todos modos, se debería de atribuir importancia al rendimiento, a la eficacia, a la productividad, y no a la sublevación. Yo encuentro, que el tono de sublevación es un tono falso. La propaganda comunista en el oeste es una contrariedad para los hombres de mentalidad constructiva.

Stalin: Naturalmente, el viejo sistema se derrumba y se pudre. Correcto. Pero también es correcto, que se están haciendo nuevos esfuerzos, para, con otros métodos, con todos los medios, proteger este sistema moribundo, y salvarlo. Ud. saca una conclusión errónea de una premisa correcta. Con razón afirma, que el viejo mundo se derrumba. Pero se equivoca, si cree, que se derrumba por sí solo. No, la sustitución de un sistema social por otro es un proceso revolucionario, largo y penoso. No es un proceso espontáneo simplemente, sino una lucha: es un proceso que se lleva a cabo en el choque de las clases. El capitalismo se pudre, pero no se le puede comparar sencillamente con un árbol, que esté tan corrompido, que tiene que caer a tierra por sí solo. No, la revolución, el relevo de un sistema por otro, ha sido siempre una lucha, una lucha penosa y cruel, una lucha de vida o muerte. Y cada vez que los hombres del mundo nuevo llegaron al poder, tuvieron que defenderse de los intentos del mundo viejo de restaurar el viejo orden por la violencia; estos hombres del mundo nuevo siempre han tenido que estar en guardia, siempre dispuestos a rechazar los ataques del mundo viejo al nuevo sistema. Sí, tiene razón al decir que se derrumba el viejo sistema social; pero no se derrumba por sí mismo. Tome por ejemplo el fascismo. El fascismo es una fuerza reaccionaria que, utilizando la violencia, intenta conservar el viejo mundo. ¿Qué quiere hacer con los fascistas? ¿Discutir con ellos? ¿Tratar de convencerlos? Pero así, con ellos, no se logra ni lo más mínimo. Los comunistas no glorifican, de ninguna manera, la aplicación de la violencia. Pero ellos, los comunistas, no tienen la intención de dejarse sorprender, no se pueden fiar de que el viejo mundo se saldrá del escenario voluntariamente, ven, que el viejo sistema se defiende por la violencia y, por eso mismo, los comunistas le dicen a la clase obrera: ¡Contestad a la violencia con la violencia, haced todo lo que esté en vuestras fuerzas para impedir que os aplaste el viejo orden moribundo, no dejéis que os aten las manos, aquellas manos, con las que derribaréis el viejo sistema! Ud. ve, por lo tanto, que los comunistas no consideran la sustitución de un sistema social por otro simplemente como un proceso espontáneo y pacífico, sino como un proceso complicado, largo y violento. Los comunistas no pueden cerrar los ojos ante los hechos.

Wells: Pero mire lo que está sucediendo en el mundo capitalista. Esto no es, simplemente, un colapso, es un estallido de violencia reaccionaria, que termina en el bandolerismo. Y a mi parecer, los socialistas pueden, cuando se da un conflicto con la violencia reaccionaria e inepta, acudir a la ley, y en vez de considerar a la policía como su enemigo, deberían apoyarla en su lucha contra los reaccionarios. Creo que carece de sentido operar con los métodos del viejo y rígido socialismo de insurrecciones.

Stalin: Los comunistas se basan en ricas experiencias históricas; esas experiencias enseñan, que una clase agotada no abandona el escenario voluntariamente. Piense en la historia de Inglaterra en el siglo XVII. ¿No decían en aquel entonces muchos que el viejo sistema social estaba podrido? Pero, a pesar de ello, ¿no fue necesario un Cromwell para anonadarlo por la fuerza?

Wells: Cromwell operaba sobre la base de la constitución, y en nombre del orden constitucional.

Stalin: ¡En nombre de la constitución ejerció violencia, hizo ejecutar al rey, disolvió y esparció el parlamento, hizo encarcelar o decapitar gente! O tome un ejemplo de la historia de mi país. ¿No estaba claro hace mucho, que se pudría, se desplomaba el sistema zarista? Pero ¿cuánta sangre tuvo que ser derramada aún, para abatirlo? ¿Y la Revolución de Octubre? ¿No hubo muchos que veían con toda claridad, que solamente nosotros, los bolcheviques, señalábamos una salida? ¿No estaba claro que el capitalismo ruso estaba podrido? Pero Ud. sabe cuán fuerte fue la resistencia, cuánta sangre tuvo que ser derramada para defender la Revolución de Octubre contra todos sus enemigos, en el interior y en el extranjero. O tome a Francia a finales del siglo XVIII. Mucho tiempo antes de 1789 ya estaba claro, cuán podrido estaba el poder del rey, cuán podrido estaba el sistema feudal. Sin embargo, aquello no pudo llevarse a cabo sin un levantamiento popular, un choque de las clases. ¿Por qué? Porque aquellas clases que tienen que abandonar el escenario de la historia, son las últimas en creer que su juego se ha acabado. Es imposible convencerlas de ello. Creen, que las grietas en la putrefacta estructura del viejo orden podrían ser remendadas, que la estructura tambaleante del viejo orden podría ser arreglada y salvada. Por eso mismo, las clases que están hundiéndose, acuden a las armas y se valen de cualquier medio, para mantenerse como clase dominante.

Wells: ¿Pero acaso la Gran Revolución francesa no fue encabezada por algunos abogados?

Stalin: Estoy lejos de querer menoscabar el papel de la inteligencia en movimientos revolucionarios: Pero ¿fue la Gran Revolución francesa una revolución de abogados, o una revolución del pueblo, que logró la victoria movilizando a amplias masas populares para la lucha contra el feudalismo, y defendiendo los intereses del Tercer Estado? ¿Y actuaron los abogados entre los dirigentes de la Gran Revolución francesa de acuerdo a las leyes del viejo orden? ¿No introdujeron un derecho nuevo, burgués-revolucionario? Ricas experiencias históricas enseñan que hasta hoy ninguna clase se ha retirado para hacerle lugar a otra voluntariamente. Esto, en la historia no tiene precedente. Los comunistas han aprendido esta lección histórica. Los comunistas celebrarían que la burguesía se retirase voluntariamente. Pero tal giro de las cosas es, como sabemos por experiencia, improbable. Por eso, los comunistas están prevenidos para lo peor, y se dirigen a la clase obrera con el llamamiento de estar alerta y preparada para la lucha. ¿De qué vale un dirigente que adormece la vigilancia de su ejército, un dirigente que no comprende que el enemigo no va a capitular, que tiene, que tiene que ser destruido? Quien, como dirigente, actúa de tal manera, engaña, traiciona a la clase obrera. Esta es la razón por la cual opino, que aquello que a Ud. la parece atrasado, para la clase obrera es, en realidad, una norma para la actividad revolucionaria.

Wells: No niego que sea necesario hacer uso de la violencia, pero sí es mi opinión, que las formas de lucha deberían ser concertadas como mejor se pueda, con las posibilidades que ofrecen las leyes existentes dignas de ser defendidas contra ataques reaccionarios. No hay ninguna necesidad de desorganizar el sistema viejo, ya que éste, tal como están las cosas, se va desorganizando por sí solo. Por eso, la sublevación contra el orden viejo, contra la ley, me parece anticuada y superada por el desarrollo. Estoy, dicho sea de paso, exagerando conscientemente, para que la verdad se haga visible de modo más claro. Puedo formular mi punto de vista de la siguiente manera: primero, estoy a favor del orden; segundo, ataco al sistema existente en tanto que no puede garantizar el orden; tercero, temo que la propaganda a favor de la guerra de clases vaya a alejar del socialismo justamente a aquellas personas cultas, que el socialismo necesita.

Stalin: Si se quiere lograr un gran objetivo, un objetivo social importante, se precisa una fuerza central, un baluarte, una clase revolucionaria. Como próximo paso, es necesario organizar el apoyo de esta fuerza central por parte de fuerzas auxiliares; en este caso, dicha fuerza auxiliar es el Partido, al cual están afiliadas también las mejores fuerzas de la inteligencia. Ud. acaba de hablar de "personas cultas". Pero ¿en qué personas cultas pensaba? En Inglaterra durante el siglo XVII, en Francia a fines del siglo XVIII, y en Rusia durante la época de la Revolución de Octubre, ¿no estaban muchas personas del lado del viejo orden? El viejo orden tenía a su servicio a muchas personas sumamente cultas, que defendían el viejo orden, que combatían el nuevo orden. La cultura es un arma, cuyo efecto depende de qué mano la haya forjado, qué mano la dirija. Por supuesto, el proletariado necesita personas sumamente cultas. Ciertamente; los ingenuos no pueden ser de ninguna ayuda para el proletariado en su lucha por el socialismo, en la edificación de una nueva sociedad. No subestimo el rol de la inteligencia; al contrario, lo subrayo. Pero la pregunta es la siguiente: ¿de qué inteligencia estamos hablando? Porque hay diferentes tipos de inteligencia.

Wells: No puede haber revolución sin cambios radicales en la instrucción pública. Basta citar dos ejemplos: el ejemplo de la República alemana, que no tocó el viejo sistema educacional, y que por eso nunca se convirtió en República; y el ejemplo del Labour Party inglés, que no tiene la intención de insistir en una transformación radical de la instrucción pública.

Stalin: Muy acertado. Permítame ahora responder a sus tres puntos. Primero: Lo más importante para la revolución es la existencia de un baluarte social. Tal baluarte social es la clase obrera. Segundo: se precisa de una fuerza auxiliar, aquello, que los comunistas llaman Partido. Al Partido está afiliada la inteligencia obrera, y aquellos elementos de la inteligencia técnica que están estrechamente ligados a la clase obrera. La inteligencia se fuerte solamente, si se une con la clase obrera. Si se contrapone a la clase obrera, se convierte en una simple cifra. El nuevo poder político crea las nuevas leyes, el nuevo orden, el cual es un orden revolucionario. Yo no estoy a favor del orden sin más ni más. Yo estoy a favor de un orden que corresponda a los intereses de la clase obrera. Por supuesto, si algunas leyes del viejo orden pueden ser utilizadas en interés de la lucha por un orden nuevo, esto debería de hacerse. No tengo objeciones contra su postulación de que el sistema actual debería ser atacado, en tanto que no puede garantizar el orden necesario para el pueblo. Y, finalmente, está equivocado si cree que los comunistas están enamorados de la violencia. Con todo gusto renunciarían a la aplicación de violencia, si la clase dominante estuviera dispuesta a cederle su lugar a la clase obrera. Pero la experiencia histórica indica lo contrario de tal suposición.

Wells: Aunque también es cierto, que la historia de Inglaterra conoce un caso, en que una clase le dejara el poder a otra clase voluntariamente. En el periodo entre 1830 y 1870, la aristocracia, que en las postrimerías del siglo XVIII tuvo aún una influencia considerable, voluntariamente, sin lucha seria, le cedió el poder a la burguesía, lo cual fue una de las causas para el sentimental mantenimiento de la monarquía. En lo sucesivo, esta transferencia del poder condujo a que erigiera su dominio la oligarquía financiera.

Stalin: Pero Ud. se ha pasado imperceptiblemente de cuestiones de la revolución a cuestiones de la reforma. Eso no es lo mismo. ¿No opina que el movimiento cartista tuvo gran significado para las reformas en la Inglaterra del siglo XIX?

Wells: Los cartistas poco hicieron, y desaparecieron sin dejar huellas.

Stalin: No comparto su opinión. Los cartistas, y el movimiento huelguístico organizado por ellos, tuvieron un papel importante; obligaron a las clases dominantes a una serie de concesiones con respecto al derecho de sufragio, con respecto a la abolición de los llamados "distritos electorales corrompidos", con respecto a algunos puntos de la "Carta". El cartismo jugó un rol histórico de no poca importancia y obligó a una parte de las clases dominantes, a menos que hubiese querido tolerar continuas conmociones, a hacer ciertas concesiones, ciertas reformas. En general cabe decir que las clases dominantes de Inglaterra, la aristocracia tanto como la burguesía, se han mostrado desde el punto de vista de sus intereses de clase, del punto de vista del afianzamiento de su poder, ser las más hábiles, las más flexibles en comparación con todas las otras clases dominantes. Tome, digamos, un ejemplo de la historia de nuestros días -la huelga general en Inglaterra, en el año 1926. En caso de semejante acontecimiento, a saber, que el Consejo general de los sindicatos dé la orden de huelga, cualquier otra burguesía hubiese, en primer lugar, hecho detener a los dirigentes sindicales. No así la burguesía británica, que con ello actuó de manera absolutamente inteligente, desde el punto de vista de sus propios intereses. No me imagino que la burguesía de los Estados Unidos, de Alemania o de Francia hubiese aplicado una estrategia tan flexible. Para mantener su dominio, las clases dominantes de Gran Bretaña no han rehusado nunca hacer pequeñas concesiones, o reformas. Pero sería un error tomar estas reformas por revolucionarias.

Wells: Ud. Tiene una opinión más favorable de las clases dominantes de mi país que yo. Pero ¿existe gran diferencia entre una pequeña revolución y una gran reforma? ¿Acaso una reforma no es una pequeña revolución?

Stalin: A consecuencia de la presión desde abajo, de la presión de las masas, la burguesía puede, manteniendo el sistema socio-económico reinante, ocasionalmente conceder determinadas reformas parciales. Al actuar así, calcula que esas concesiones son necesarias para mantener su dominio de clase. Es pues, por este motivo, imposible caracterizar una reforma como revolución. Por ello, no hemos de esperar ningún cambio del sistema social que se realice como imperceptible transición de un sistema a otro, por vía de reformas, a través de concesiones de la clase dominante.

Wells: Le agradezco mucho por esta conversación, que para mí ha tenido una gran importancia. Cuando me estuvo explicando diversos puntos, posiblemente haya recordado el pasado, cuando en los círculos ilegales antes de la revolución, solía explicar los fundamentos del socialismo. Hay actualmente sólo dos personas sobre la tierra, cuya opinión, cuya más mínima declaración es escuchada todavía por millones -de Ud. y Roosevelt. Otros, que prediquen cuanto quieran; lo que digan no será impreso ni tenido en cuenta. Aún no puedo apreciar, cuánto ha sido logrado en su país. Pero he visto ya las caras contentar de hombres y mujeres sanos, y sé, que algo muy significativo se está realizando aquí. La diferencia, en comparación con 1920, es asombrosa.

Stalin: Mucho más se hubiera podido conseguir, si los bolcheviques hubiésemos sido más inteligentes.

Wells: No, si los seres humanos fuésemos más inteligentes. Sería una buena cosa inventar un plan quinquenal para la reconstrucción del cerebro humano, pues obviamente le faltan muchas cosas imprescindibles para un orden social perfecto.

Stalin: ¿Piensa quedarse aquí para el Congreso de la Unión de Escritores Soviéticos?

Wells: Desafortunadamente tengo varios compromisos, y me puedo quedar sólo por una semana en la URSS. Vine con el deseo de hablar con Ud. y estoy muy contento con nuestra charla. Pero, con los escritores, con los que pueda encontrarme, pienso hablar de la posibilidad de sus afiliación al PEN-Club. Es ésta una organización internacional de escritores, que fue fundada por Galsworthy; después de morir él, yo me convertí en su presidente. La organización es aún débil, pero tiene grupos de afiliados en muchos países, y, lo cual es aún más importante, la prensa informa muy detalladamente acerca de los discursos de sus miembros. Su principio es la libre manifestación de opiniones -también de opiniones contrarias. Espero poder discutir este punto con Gorki. No sé, si aquí ya se está preparado para tanta libertad...

Stalin: Los bolcheviques llamamos a eso "autocrítica". Se acostumbra en toda la URSS. Si Ud. deseara alguna cosa, yo le podría ayudar con voluntarios.

Wells: Le estoy muy agradecido.

Stalin: Yo le agradezco por la entrevista.

(*) Publicado en "Bolchevik", número 17, 1934.

Digitalización en Internet de marxists.org, 2002

viernes 25 de diciembre de 2009

Discordia climática: de la esperanza al fracaso en Copenhague

Por Amy Goodman


Barack Obama dijo minutos antes de retirarse rápidamente de la cumbre de la ONU sobre el cambio climático: “Las negociaciones que tuvieron lugar hoy aquí no nos comprometen legalmente a nada”. Esta fue una de las declaraciones que realizó ante su pequeño equipo de prensa de la Casa Blanca, excluyendo a los 3.500 periodistas acreditados que cubrían las negociaciones, y sucedió a última hora del 18 de diciembre, el último día de la cumbre, cuando se informó que las negociaciones habían fracasado. Copenhague, que había sido renombrada en los carteles publicitarios de Coca-Cola y Siemens como “Ciudad de la esperanza” (Hopenhagen, en inglés) por las negociaciones que estaban teniendo lugar allí, se parecía más a la ciudad del fracaso.

Cuando ingresé esa mañana al Bella Center, la sede de la cumbre, había algunas decenas de personas sentadas en la fría explanada de piedra detrás del vallado policial. Durante la cumbre, la gente se aborrataba en esta área con la esperanza de obtener acreditaciones para ingresar. Miles de organizaciones no gubernamentales y trabajadores de prensa esperaban durante horas en el frío, sólo para que luego les fuera denegado el permiso. Los últimos días de la cumbre el área estaba fría y vacía.

A la mayoría de los grupos les habían quitado las acreditaciones para que la cumbre pudiera cumplir con las necesidades de seguridad y espacio que requerían los jefes de Estado que habían arribado a la ciudad, afirmó la ONU. Las personas que estaban sentadas en el frío esta mañana se encontraban realizando una protesta bastante sombría: se estaban afeitando la cabeza. Una mujer me dijo “Me estoy afeitando la cabeza para mostrar lo afectada que estoy por lo que está sucediendo allí adentro, porque no está sucediendo nada, o no lo suficiente. Hay seis mil millones de personas afuera, y ahí dentro no parecen estar hablando de ellas. Creo que habrá un resultado pero no será suficiente, no es lo que se debe hacer”. Llevaba una pancarta blanca, con apenas dos comillas, pero sin palabras. “¿Qué dice el cartel?”, le pregunté. Ella tenía lágrimas en los ojos: “No dice nada porque ya no sé qué decir”.

Según se informó, Obama se enteró el viernes de una reunión que se estaba realizando entre los jefes de Estado de China, India, Brasil y Sudáfrica, e irrumpió en la sala, llevando al grupo a lograr un consenso sobre el llamado “Acuerdo de Copenhague”. Ciento noventa y tres países estuvieron representados en la cumbre, en su mayoría por sus jefes de Estado. Obama y su pequeño grupo pasaron por alto el procedimiento colectivo de la ONU, lo que tuvo como consecuencia un documento no vinculante, que fue presentado bajo la premisa “tómalo o déjalo”.

El acuerdo al menos reconoce que los países “concuerdan en que, como lo indican las investigaciones científicas, debe haber una profunda reducción de las emisiones globales… para poder mantener el aumento de la temperatura mundial por debajo de los dos grados celsius”. Para algunos, tras ocho años de gobierno del Presidente George W. Bush, el solo hecho de tener a un Presidente estadounidense que tome a la ciencia como base para la implemantción de políticas públicas puede ser considerado una gran victoria. El acuerdo promete “movilizar conjuntamente 100.000 millones de dólares al año para 2020” con el propósito de ayudar a los países en desarrollo. Esto es menos de lo que muchos dicen que es necesario para resolver el problema de adaptación al cambio climático y construir economías ecológicas en los países emergentes y, además, es una meta no vinculante. La Secretaria de Estado Hillary Clinton se negó a especificar la parte que le correspondía aportar a Estados Unidos, solamente dijo que si los países no lograban un acuerdo, la propuesta ya no estaría en la mesa de negociaciones.

El respetado climatólogo James Hansen me dijo: “Los países ricos están intentando, básicamente, comprar a estos países que, en efecto, desaparecerán. No tiene sentido. Y el peligro es que estos países ni siquiera vean este dinero, es por eso que Estados Unidos se ofreció a promover 100.000 millones de dólares al año, que es dinero imaginario porque no creo que eso vaya a suceder. La parte que le corresponde a Estados Unidos de eso, en base a nuestra contribución a la acumulación de carbono en la atmósfera, [la parte que le correspondería aportar] sería del 27 por ciento, 27.000 millones de dólares al año. ¿Ud. Cree que el Congreso va a votar a favor de entregarle 27.000 millones de dólares al año a estos países pobres? Eso no va a suceder».

Le pregunté al Presidente de Bolivia, Evo Morales, cuál es la solución que él propone. El Presidente Morales recomienda “que mejor pueden destinar todo el gasto de la guerra. Estados Unidos en vez de estar gastando en las tropas en Irak, en Afganistán o en las bases militares en Latinoamérica, esa plata debería ir para resarcir los daños causados por Estados Unidos. Eso por supuesto no son 100.000 millones de dólares, por lo menos deben ser trillones y trillones de dólares. ¿Cómo vamos a gastar plata para matar y no para salvar vidas?» Según el Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo, los 15 países que tienen los presupuestos militares más altos del mundo gastaron en 2008 alrededor de 1,2 billones de dólares en sus fuerzas armadas.

Erich Pica, presidente de Amigos de la Tierra Estados Unidos, una de las principales ONGs a las que les quitaron sus acreditaciones, criticó el resultado de las negociaciones de Copenhague. Escribió: “Estados Unidos forzó un acuerdo muy débil que fue negociado a puertas cerradas. El llamado ‘Acuerdo de Copenhague’ está repleto de promesas vacías”. Pero también aplaudió a los “ciudadanos preocupados que marcharon, realizaron vigilias y enviaron mensajes a sus líderes, que ayudaron a generar un impulso imparable en el movimiento por la justicia climática”.

Muchos sienten que la alteración de Obama del proceso de negociaciones que se estaba desarrollando en Copenhague puede haber hecho fracasar fatalmente 20 años de negociaciones sobre el clima. Sin embargo, Pica tiene razón. La cumbre sobre cambio climático de Copenhague no logró alcanzar un acuerdo justo, ambicioso y vinculante, pero inspiró a una nueva generación de activistas a sumarse a lo que se reveló como un movimiento mundial por la justicia climática maduro y sólido.

______

Denis Moynihan colaboró en la producción periodística de esta columna.

© 2009 Amy Goodman

Texto en inglés traducido por Mercedes Camps y Democracy Now! en español

Discordia climática: de la esperanza al fracaso en Copenhague

Por Amy Goodman


Barack Obama dijo minutos antes de retirarse rápidamente de la cumbre de la ONU sobre el cambio climático: “Las negociaciones que tuvieron lugar hoy aquí no nos comprometen legalmente a nada”. Esta fue una de las declaraciones que realizó ante su pequeño equipo de prensa de la Casa Blanca, excluyendo a los 3.500 periodistas acreditados que cubrían las negociaciones, y sucedió a última hora del 18 de diciembre, el último día de la cumbre, cuando se informó que las negociaciones habían fracasado. Copenhague, que había sido renombrada en los carteles publicitarios de Coca-Cola y Siemens como “Ciudad de la esperanza” (Hopenhagen, en inglés) por las negociaciones que estaban teniendo lugar allí, se parecía más a la ciudad del fracaso.

Cuando ingresé esa mañana al Bella Center, la sede de la cumbre, había algunas decenas de personas sentadas en la fría explanada de piedra detrás del vallado policial. Durante la cumbre, la gente se aborrataba en esta área con la esperanza de obtener acreditaciones para ingresar. Miles de organizaciones no gubernamentales y trabajadores de prensa esperaban durante horas en el frío, sólo para que luego les fuera denegado el permiso. Los últimos días de la cumbre el área estaba fría y vacía.

A la mayoría de los grupos les habían quitado las acreditaciones para que la cumbre pudiera cumplir con las necesidades de seguridad y espacio que requerían los jefes de Estado que habían arribado a la ciudad, afirmó la ONU. Las personas que estaban sentadas en el frío esta mañana se encontraban realizando una protesta bastante sombría: se estaban afeitando la cabeza. Una mujer me dijo “Me estoy afeitando la cabeza para mostrar lo afectada que estoy por lo que está sucediendo allí adentro, porque no está sucediendo nada, o no lo suficiente. Hay seis mil millones de personas afuera, y ahí dentro no parecen estar hablando de ellas. Creo que habrá un resultado pero no será suficiente, no es lo que se debe hacer”. Llevaba una pancarta blanca, con apenas dos comillas, pero sin palabras. “¿Qué dice el cartel?”, le pregunté. Ella tenía lágrimas en los ojos: “No dice nada porque ya no sé qué decir”.

Según se informó, Obama se enteró el viernes de una reunión que se estaba realizando entre los jefes de Estado de China, India, Brasil y Sudáfrica, e irrumpió en la sala, llevando al grupo a lograr un consenso sobre el llamado “Acuerdo de Copenhague”. Ciento noventa y tres países estuvieron representados en la cumbre, en su mayoría por sus jefes de Estado. Obama y su pequeño grupo pasaron por alto el procedimiento colectivo de la ONU, lo que tuvo como consecuencia un documento no vinculante, que fue presentado bajo la premisa “tómalo o déjalo”.

El acuerdo al menos reconoce que los países “concuerdan en que, como lo indican las investigaciones científicas, debe haber una profunda reducción de las emisiones globales… para poder mantener el aumento de la temperatura mundial por debajo de los dos grados celsius”. Para algunos, tras ocho años de gobierno del Presidente George W. Bush, el solo hecho de tener a un Presidente estadounidense que tome a la ciencia como base para la implemantción de políticas públicas puede ser considerado una gran victoria. El acuerdo promete “movilizar conjuntamente 100.000 millones de dólares al año para 2020” con el propósito de ayudar a los países en desarrollo. Esto es menos de lo que muchos dicen que es necesario para resolver el problema de adaptación al cambio climático y construir economías ecológicas en los países emergentes y, además, es una meta no vinculante. La Secretaria de Estado Hillary Clinton se negó a especificar la parte que le correspondía aportar a Estados Unidos, solamente dijo que si los países no lograban un acuerdo, la propuesta ya no estaría en la mesa de negociaciones.

El respetado climatólogo James Hansen me dijo: “Los países ricos están intentando, básicamente, comprar a estos países que, en efecto, desaparecerán. No tiene sentido. Y el peligro es que estos países ni siquiera vean este dinero, es por eso que Estados Unidos se ofreció a promover 100.000 millones de dólares al año, que es dinero imaginario porque no creo que eso vaya a suceder. La parte que le corresponde a Estados Unidos de eso, en base a nuestra contribución a la acumulación de carbono en la atmósfera, [la parte que le correspondería aportar] sería del 27 por ciento, 27.000 millones de dólares al año. ¿Ud. Cree que el Congreso va a votar a favor de entregarle 27.000 millones de dólares al año a estos países pobres? Eso no va a suceder».

Le pregunté al Presidente de Bolivia, Evo Morales, cuál es la solución que él propone. El Presidente Morales recomienda “que mejor pueden destinar todo el gasto de la guerra. Estados Unidos en vez de estar gastando en las tropas en Irak, en Afganistán o en las bases militares en Latinoamérica, esa plata debería ir para resarcir los daños causados por Estados Unidos. Eso por supuesto no son 100.000 millones de dólares, por lo menos deben ser trillones y trillones de dólares. ¿Cómo vamos a gastar plata para matar y no para salvar vidas?» Según el Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo, los 15 países que tienen los presupuestos militares más altos del mundo gastaron en 2008 alrededor de 1,2 billones de dólares en sus fuerzas armadas.

Erich Pica, presidente de Amigos de la Tierra Estados Unidos, una de las principales ONGs a las que les quitaron sus acreditaciones, criticó el resultado de las negociaciones de Copenhague. Escribió: “Estados Unidos forzó un acuerdo muy débil que fue negociado a puertas cerradas. El llamado ‘Acuerdo de Copenhague’ está repleto de promesas vacías”. Pero también aplaudió a los “ciudadanos preocupados que marcharon, realizaron vigilias y enviaron mensajes a sus líderes, que ayudaron a generar un impulso imparable en el movimiento por la justicia climática”.

Muchos sienten que la alteración de Obama del proceso de negociaciones que se estaba desarrollando en Copenhague puede haber hecho fracasar fatalmente 20 años de negociaciones sobre el clima. Sin embargo, Pica tiene razón. La cumbre sobre cambio climático de Copenhague no logró alcanzar un acuerdo justo, ambicioso y vinculante, pero inspiró a una nueva generación de activistas a sumarse a lo que se reveló como un movimiento mundial por la justicia climática maduro y sólido.

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Denis Moynihan colaboró en la producción periodística de esta columna.

© 2009 Amy Goodman

Texto en inglés traducido por Mercedes Camps y Democracy Now! en español

lunes 21 de diciembre de 2009

ALDF elimina candado de adopción para matrimonios de homosexuales

Fuente: La Jornada

Partidos opositores acusaron a Alejandra Barrales de no respetar el acuerdo que no permitiría la adopción y promoverán una acción de inconstitucionalidad.



México, DF. Con el voto en contra de toda la oposición, incluso abstenciones de los mismo perredistas el pleno del la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) aprobó esta tarde una modificación al Código Civil para que los matrimonios entre personas del mismo sexo tengan la posibilidad de adoptar niños.

Luego de que esta modificación fuera aprobada por 31 votos en pro, 24 en contra y 9 abstenciones, las bancadas del PRI y PAN adelantaron que promoverán una acción de inconstitucionalidad en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) contra la posibilidad de adopción.

Incluso Alejandra Barrales recibió airados reclamos en el pleno por parte de diputados del PAN y del PRI quienes la acusaban de haber traicionado el acuerdo de no incluir el derecho de adopción dentro de las dictadas reformas al código civil.

El dictamen que inicialmente permitía el matrimonio entre parejas del mismo sexo incluía la prohibición de la adopción, sin embargo ya en el pleno, Marisela Contreras del PRD planteó modificar el dictamen y quitarle el candado de la adopción con lo que ahora parejas del mismo sexo podrán adoptar.

Israel Bentnzo coodrinador del PRI pidió a Mercelo Ebrard que vete esa reforma.

viernes 18 de diciembre de 2009

La cumbre de Copenhague sobre el clima o "El traje nuevo del emperador"

Por Amy Goodman





Dinamarca es el país del reconocido escritor de libros infantiles Hans Christian Andersen. Copenhague está lleno de lugares históricos en los que Andersen vivió y escribió. “La Sirenita” es uno de sus cuentos más famosos, y fue publicado en 1837, el mismo año en que se publicó “El traje nuevo del emperador”.

Mientras la cumbre de las Naciones Unidas sobre el cambio climático, denominada “COP 15”, ingresa en su última semana, y más de 100 líderes mundiales llegan a la ciudad en medio de crecientes protestas, la idea de que surja un acuerdo vinculante de esta conferencia parece cada vez más un cuento de hadas.

La realidad es más cruda. Las negociaciones han fracasado varias veces, con divisiones entre el Norte global, o los países industrializados, y el Sur global. Estados Unidos lidera a los países del Norte. Es el mayor contaminador del mundo en términos históricos y lidera la lista en cuanto a emisiones de carbono per cápita. Entre las naciones del Sur hay varios grupos, como los países menos desarrollados o PMD; las naciones africanas; y las naciones de la Alianza de Pequeños Estados Insulares (APEI). Se trata de lugares donde millones de personas viven en constante peligro, afectadas de manera directa por el cambio climático y teniendo que lidiar con sus efectos, desde ciclones hasta sequías, erosión e inundaciones. Tuvalu, cerca de Fiji, y otras naciones insulares, por ejemplo, están preocupadas de que el creciente aumento del nivel del mar borre a sus países del mapa.

Nuevos conceptos sobre esta crisis están surgiendo en la COP 15. La gente habla de justicia climática, de deuda climática y de refugiados climáticos. La científica y activista india Vandana Shiva fue una de las oradoras de la manifestación por justicia climática realizada el sábado en Copenhague, en donde participaron 100.000 personas. Después de su discurso le pedí que respondiera al negociador sobre clima de Estados Unidos, Jonathan Pershing, que dijo que el gobierno de Obama está dispuesto a pagar la parte que le corresponde, pero agregó que los donantes “no tienen fondos ilimitados para desembolsar”. Shiva respondió: “Creo que es hora de que Estados Unidos deje de verse a sí mismo como donante y comience a reconocerse como contaminador, un contaminador debe pagar una compensación por los daños y debe pagar su deuda ecológica. No se trata de caridad. Se trata de justicia”.

Shiva continuó diciendo: “Un refugiado climático es alguien que fue arrancado de su hogar, de la tierra que es su sustento por la inestabilidad climática. Podría tratarse de personas que han tenido que dejar su agricultura debido a la sequía prolongada. Podría tratarse de comunidades en los Himalayas que están teniendo que abandonar sus aldeas, ya sea debido a que las inundaciones repentinas están haciendo desaparecer sus aldeas o debido a que las corrientes de agua están desapareciendo. (…) Podría tratarse de las víctimas de un ciclón – 30.000 en una oportunidad, 100.000 en otra. Nunca regresan a su lugar”.

Tanto dentro como fuera de la cumbre hay una gran diversidad de organizaciones no gubernamentales, desde delegaciones de pueblos indígenas hasta grupos ambientalistas y de jóvenes. Sus esfuerzos, de diverso tipo pero coordinados, han consolidado un nuevo movimiento, un movimiento por la justicia climática. Hay amplio consenso entre las ONGs y el Sur global de que cualquier acuerdo que surja del proceso de la ONU debe ser “justo, ambicioso y vinculante”.

Según informan desde las Naciones Unidas, el propio Bella Center, donde se está desarrollando la cumbre, tiene su capacidad sobrepasada. Miles de personas hacen cola todos los días en el frío, esperando en vano ingresar a al Centro de la Bestia. Miles más, de las ONGs, están teniendo el acceso restringido, aparentemente para dejar lugar a los jefes de Estado que están de visita, sus séquitos y sus guardias de seguridad.

Fuera de la conferencia, Copenhague sufre una represión policial sin precedentes, con la mayor y más cara operación de seguridad en la historia de Dinamarca. Más de 1.200 personas fueron arrestadas el fin de semana, y en el momento en que se publica esta columna, se están denunciando arrestos selectivos a organizadores de las protestas y redadas policiales en los espacios de convergencia de protesta pública. Las tácticas policiales de mano dura le dan otro significado a la “COP 15”.

Al finalizar la marcha del sábado, el Arzobispo sudafricano Desmond Tutu habló en una vigilia por los niños, organizada por el grupo Avaaz.org : «El cambio climático ya es una grave crisis hoy en día. Pero podemos hacer algo al respecto. Si no lo hacemos… si no lo hacemos, no habrá mundo para dejarles a ustedes, esta generación. Ustedes no tendrán un mundo. Se estarán ahogando. Se estarán quemando en la sequía. No habrá alimentos. Habrá inundaciones. Solamente tenemos un mundo. Solamente tenemos un mundo. Si lo arruinamos, no hay otro. Y quienes piensan que los ricos van a escapar, ¡ja, ja, ja! O nadamos o nos hundimos juntos».

Luego, le pregunté al Arzopbispo Tutu si pensaba que el Presidente Barack Obama estaba avanzando en propuestas para solucionar el cambio climático. Respondió: “Esperemos que sí. Su elección le dio mucha esperanza al mundo. El otro día dije que ahora él tiene un Premio Nobel; debe hacerle honor a su premio”. El propio Arzopbispo Desmond Tutu ganó el premio Nobel de la Paz.

La semana pasada, mientras la estatua de hielo del oso polar se derretía en el centro de la ciudad, revelando poco a poco el esqueleto de dinosaurio que estaba oculto dentro, una pequeña réplica de hielo de la famosa estatua de La Sirenita de Copenhague se derretía frente al Bella Center. Ahora ya no queda nada de ella. Obama está haciendo su segundo intento de ganar un premio en Copenhague, luego de la vergüenza de los fallidos Juegos Olímpicos de Chicago. A menos que utilice la nueva definición de la Agencia de Protección Ambiental de que el dióxido de carbono es una amenaza a la salud pública para lograr un acuerdo justo, ambicioso y vinculante, quizá veamos la obra de Hans Christian Andersen “El traje nuevo del Emperador” representada en el escenario mundial.

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Denis Moynihan colaboró en la producción periodística de esta columna.

© 2009 Amy Goodman

viernes 11 de diciembre de 2009

La gente lidera, los políticos hablan

Por Amy Goodman


COPENHAGUE–“Los políticos hablan, los líderes actúan” decía el cartel en la entrada del Bella Center en Copenhague, el día en que se inauguró la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Dentro del centro de conferencias, las delegaciones oficiales de 192 países y cientos de ONGs –alrededor de 15.000 personas en total- están participando de dos semanas de reuniones con el fin de lograr un acuerdo mundial para evitar el catastrófico cambio climático en el mundo. Cinco mil periodistas están cubriendo el evento.

Afuera, Copenhague se transformó en un efervescente centro mundial de activismo, foros y planificación de protestas contra el cambio climático. En una plaza, la escultura de hielo de un oso polar se derrite día a día, y una exposición de fotografía al aire libre muestra los “100 lugares para recordar antes de que desaparezcan”.

Mientras la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos designó esta semana al dióxido de carbono como una amenaza a la salud pública, el Presidente Barack Obama dijo que no hay posibilidades de que surja un acuerdo vinculante de esta cumbre. Muchos ven a Estados Unidos como uno de los principales obstáculos para ello y están aprovechando la oportunidad para reclamar un papel de liderazgo en lo que el escritor y activista ambientalista Bill McKibben describió como “el encuentro diplomático más importante en la historia del mundo”. No solo están en juego las normas que regirán la economía mundial, impulsada por los combustibles fósiles durante más de un siglo, sino también la propia existencia de algunas naciones y culturas, desde los trópicos al ártico.

La República de Maldivas, una isla en el Océano Índico, envió a Mohamed Axam Maumoon, de 15 años de edad, como su embajador del clima. Luego de asistir al Foro Infantil sobre el Clima, me dijo: “Estamos vivendo al borde del precipicio, todo el mundo está hablando de esto ahora, porque nuestro país es tan frágil, en el sentido de que solamente nos protegen barreras naturales, como los arrecifes de coral y las playas de arenas blancas. Pero más allá de eso, no tenemos las necesidades básicas cubiertas ni los fondos necesarios para de hecho construir, digamos, barreras, barreras artificiales alrededor de la isla. Entonces estamos totalmente sujetos al cambio climático”.

La mayoría de las 200 islas habitadas de las Maldivas se encuentran, a lo sumo, a un metro sobre el nivel del mar y el aumento del nivel del mar previsto dejaría al país bajo el agua. A su corta edad, Axam entiende la enorme amenaza que él y su país enfrentan y formula la pregunta que tiene para los habitantes del mundo desarrollado de una manera cruda: “¿Ustedes cometerían este homicidio, incluso aunque les estemos suplicando que tengan piedad y que dejen de hacer lo que están haciendo, que cambien su modo de vida y dejen que nuestros hijos vean el futuro que queremos construir para ellos?”.

Mucho más al norte, en Arctic Village, Alaska, los pueblos indígenas luchan por su supervivencia. Sarah James es una anciana que preside el Comité de Dirección del pueblo Gwich’in. La conocí esta semana en el Klimaforum09 en Copenhague, también denominado ‘La Cumbre del Pueblo’. Sarah me dijo: “El cambio climático, el calentamiento global son reales en el Ártico. Hay mucha erosión debido a que las capas subterráneas de hielo se está derritiendo. Cuando eso sucede el agua corre hacia otro lago, otra agua, otra corriente de agua, cuando la tierra se agota. Y luego, después de eso se seca, y provoca muchos incendios y mucha erosión. Y el fuego se extingue y provoca sequía. Y el verano pasado, hubo un incendio durante todo el verano, no había visibilidad. En la primavera pasada, 20 aldeas se inundaron a lo largo de Yukon. Y a lo largo de Yukon, hay alrededor de sesenta aldeas dentro de la zona de Yukon, que se quedaron sin pescado”.

Las economías emergentes, como China e India, están creciendo rápidamente y se están convirtiendo en unos de los mayores emisores de carbono; sin embargo ninguno se acerca a los niveles de emisión per cápita de Estados Unidos. Contando apenas con el 4 por ciento de la población mundial, Estados Unidos produce alrededor del 25% de los gases de efecto invernadero del mundo. El modelo del siglo pasado fue claro: si quieren escapar de la pobreza, hagan crecer a su economía mediante la industrialización, usando combustibles fósiles como su principal fuente de energía. Sin embargo, las naciones ricas aun no están dispuestas a pagar el daño ambiental que causaron, o a cambiar en forma considerable el modo en que funcionan.

El autor Ross Gelbspan dice que la pobreza es la raíz del problema: erradiquen la pobreza y la humanidad podrá resolver la crisis climática. Gelbspan afirma que orientar el planeta hacia el desarrollo de una economía ecológica puede constituir el mayor programa de empleo de la historia, puede crear más igualdad entre los países, y es necesario implementarlo de inmediato para evitar una catástrofe.

El martes, en un intervalo de las sesiones en el Bella Center, un grupo de activistas disfrazados de extraterrestres, con trajes espaciales blancos, piel verde y anteojos protectores irrumpió en la zona de la cafetería, que estaba repleta de miles de personas. “¡Llévennos con sus líderes del clima!” exigieron. “¡Múestrennos su tratado vinculante!”. En el clima diplomático enrarecido de la cumbre, estas humoradas llaman la atención. Pero los pedidos del mundo en vías de desarrollo, tanto dentro como fuera de la cumbre, de reducir las emisiones y compensar a los países de África, Asia y América Latina por los efectos devastadores del calentamiento global que ellos no provocaron, no son motivo de risas.

Los manifestantes están delineando una estrategia de confrontación para la semana próxima, ya que más de 100 líderes mundiales llegarán a Copenhague para participar de la cumbre. La consigna de lucha en el Klimaforum09 fue expresada la primera noche por Nnimmo Bassey, de la organización ambientalista Environmental Rights Action de Nigeria: “Nos mueven tres palabras clave. Y me gustaría que las repitieran en voz alta. La primera palabra es movilizar, la segunda es resistir y la tercera, transformar. Resistir, movilizar, transformar”. La gente lidera, mientras los políticos hablan.

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Denis Moynihan colaboró en la producción periodística de esta columna.

© 2009 Amy Goodman

Texto en inglés traducido por Mercedes Camps y Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org
Amy Goodman es la presentadora de “Democracy Now!”, un noticiero internacional diario de una hora que se emite en más de 550 emisoras de radio y televisión en inglés y en 200 emisoras en español. Es coautora del libro “Standing Up to the Madness: Ordinary Heroes in Extraordinary Times,” recientemente publicado en edición de bolsillo.

LA CULTURA PODEROSA

Por Alberto Híjar.

Bien que aprende la derecha las instrumentaciones culturales. Con alrededor de 630 radiodifusoras a su servicio y la cobertura televisual suficiente para incidir en inglés, el Teletón es un éxito imposible de parar con las denuncias de la elusión de impuestos circuladas por la red electrónica y por algunos articulistas de cobertura escasa. El chantaje moral aderezado con la alternancia de cantantes y presentadoras famosas con niños en desgracia, impone una cultura de la piedad filantrópica que borra el sexismo y la chabacanería grosera de los grandes monopolios de la industria del espectáculo. 13 centros Teletón de rehabilitación en diez años son prueba de consistencia imposible de contradecir con la complicidad estatal para dignificar el desentendimiento del Estado por la salud pública a cambio de las grandes concesiones fiscales y el otorgamiento de contratos subsidiados por el gasto público.

El prófugo de la justicia financiera yanqui y propietario de un gran consorcio televisual, mercantil y bancario, exalta la Orquesta Esperanza Azteca y reúne gobernadores para seguir el ejemplo de Marín el poblano, el "olvidable" Gober precioso sospechoso de pederastia. Niños músicos habitantes de comunidades paupérrimas integran la orquesta que habrán de emular gobernadores de otros estados. El de Chiapas diariamente aparece reporteado en la prensa y en la tele haciendo el bien, vestido de tzotzil, ante chamulas a quienes se dirige en su lengua y disfrazado con su vestimenta. Mejor imposible ante la cercanía del 2010 y mientras persigue dirigentes populares, curas libertarios y favorece planes mineros y turísticos devastadores de Montes Azules y de la Lacandonia.

Vargas Llosa es homenajeado en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, exhibe fetiches de su infancia incluyendo foto con su mami y carta a los Reyes Magos y declara la literatura como recurso para dar a entender todo lo que no se es. Quizá por esto sus novelas sobre la rebelión de Canudos, Flora Tristán y su nieto Gauguin el pintor fauve (fiera), la vida cuartelaria, la dictadura de Trujillo en Dominicana. El reaccionario abriendo caminos a la conciencia libertaria, reconocido en la Feria organizada por el mayor cacique político-cultural de México, amo y señor de la Universidad de Guadalajara hasta el grado de quitar a un rector que acabó suicidado. A nadie de los miles de asistentes, de las decenas de escritores reconocidos, a los de las editoriales, a los reporteros y a los presentadores rimbombantes, ni a los famosos invitados del nivel de Ray Bradbury, importa nada más que la comparecencia a la fiesta literaria. En cambio en Roma, el Premio Nóbel Dario Fo, Franca Rame y Antonio Trabucchi con saludos de Saramago, inspiran las movilizaciones Un día sin Berlusconi llamando a destituir al corrupto, todo lo contrario a Sergio Pitol, Enrique Krauze, Aguilar Camín y otros que acompañaron a Calderón con Álvaro Uribe para proclamar en la feria del libro en Bogotá: más México en Colombia y más Colombia en México. Mejor Calle 13, excelente dúo puertorriqueño ha tocado luciendo camisetas que dicen: "Álvaro Uribe paramilitar".

¿Qué vamos a hacer en 2010 si no hay proyecto alternativo ni de nación ni de cultura? La última quincena de diciembre dominada por celebraciones y vacaciones, permitirá acabar con las movilizaciones del SME y hasta despojarlo de sus bienes, acrecentar la tala y el relleno de playas con miles de toneladas de arena saqueada de Isla Mujeres y de Cozumel, acrecentar los crímenes de paramilitares y la explotación de las mineras ilegales e impunes. A la cultura de los poderosos nadie la para como cobertura de sus infamias.

jueves 10 de diciembre de 2009

Electricistas concluyen huelga de hambre

Fuente: El Universal.

Las 10 mujeres electricistas en huelga de hambre decidieron terminar la protesta que mantenían desde hace 17 días y a la que se sumaron un día después cinco compañeros en demanda de la derogación del decreto de extinción de Luz y Fuerza del Centro.

Mónica Jiménez, quien encabeza a las electricistas, dijo que terminan el ayuno confiadas de que el próximo viernes se instale una mesa de negociación en la Secretaría de Gobernación en donde espera que el titular de la dependencia, Fernando Gómez Mont, sea congruente y no maneja un doble discurso.

En el acto, en Reforma e insurgentes donde está instalado en plantón, que dijeron, este sí continuará, se encuentran, entre otros los diputados, del PRD, Francisco Hernández Juárez, y del PT, Gerardo Fernández Noroña, así como los dirigentes de los sindicatos de la industria nuclear Arturo Delfín, de la disidencia del magisterio, Daniel Ávila y en representación de la Asociación Sindical de Pilotos de Aviación de México, Mauricio Aguilera.

Ahí, donde están las oficinas de la Comisión Federal de Electricidad se encuentran integrantes del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), encabezados por Martín Esparza Flores, quien también confió en que se instale una mesa de diálogo el próximo viernes en la Secretaría de Gobernación para abordar principalmente la recontratación colectiva a través de su sindicato.

Quienes levantan la huelga de hambre son: Mónica Jiménez, Teresa Figueroa, Evelyn Muñoz, Diana Sánchez., Karla Ledesma, Elena Colín, Judith García, Alejandra Rojas, Cielo Fuentes e Iris Olvera.

Además de Pedro Lino García, José Juan Lino Luna, José Lino Luna, Sergio Vallejo Suárez y Rolando Moreno.

Cabe recordar que después de siete días de huelga de hambre Isabel Pérez decidió concluirla debido a la muerte de un familiar.

Mónica Jiménez reiteró el apoyo de integrantes de diversas organizaciones y de electricistas y subrayó que con su acción de 17 días "ganamos la lucha de la dignidad", la cual no sólo es del SME sino que fue a nivel nacional.

Reiteró el llamado a Gómez Mont a establecer un diálogo "en serio"y pidió la renuncia del secretario del Trabajo, Javier Lozano, a quien acusó de ser el principal responsable de que más de 44 mil electricistas se hayan quedado sin trabajo.

Alianza retrógada contra mujeres por Sara Lovera

MÉXICO D.F., 3 de diciembre (apro).- La administración bajo sospecha y sin legitimidad de Felipe Calderón, tres años después de su impostura arroja cuentas lamentables respecto de la llamada política a favor de las mujeres.
En estos tres años, no sólo no hay política sino que se vive un retroceso funesto concentrado y demostrable: menos presupuesto para las acciones previstas en la ley; regresión y desempleo, un sostenido aumento de la violencia contra las mujeres; impunidad y lo más grave: un ataque frontal contra la tradición despenalizadora del aborto.
Esta situación es reconocida y condenada, como se dice, por propios y extraños; a la condena internacional por la falta de medidas que limiten la violencia contra las mujeres, hoy se suman la crítica a la batalla contra los derechos de las mujeres en todo el territorio nacional.
La alianza retrograda de los hombres y las mujeres que están en el poder, ha empezado a dar sus infaustos frutos: muertas y asesinadas sin justicia, desempleadas a favor del triple play –las electricistas-, perseguidas políticas en Puebla y Oaxaca; desaparecidas en Coahuila; atacadas en Chiapas; cercenadas en su libre expresión, luchadoras sociales y civiles, periodistas y defensoras de derechos humanos; cientos violadas en su tránsito a la emigración norteña.
Leyes no aplicables. Refugios para violentadas sin presupuesto. Designaciones en la Comisión Nacional de Derechos Humanos pactadas contra la libertad y un procurador, Arturo Chávez, condenado por los organismos sociales e internacionales, pero ratificado por la alianza criminal PRI-PAN.
Calderón y sus aliados, muchísimos del PRI, en estos tres años han dado al traste con los “avances” que el movimiento de mujeres construyó durante más de 30 años. Ahora ser mujer es ser botín de guerra, empleadas en total precariedad y presas de un discurso filosófico del siglo XVIII, que engaña y confunde a la población.
La cuenta regresiva de un sistema y muchos gobiernos misóginos es tan abultada que no alcanza ningún espacio para el relato.
Tal vez por eso es urgente una respuesta política. Entre el 5 y 6 de diciembre las mujeres, afectadas y preocupadas, realizarán un Foro Nacional para reflexionar de fondo y no con pequeñas acciones, qué significa esta política, que al menos ha llevado a 20 mujeres a la cárcel en Guanajuato, por interrumpir su embrazo.
Buscará una respuesta el ataque frontal contra la interrupción legal del embarazo, que hoy encabeza Fidel Herrera Beltrán desde el gobierno de Veracruz, él un antiguo jilguero priista, implicado en el caso de abuso infantil denunciado por la periodista Lydia Cacho.
Herrera se ha constituido en el promotor de un cambio en el Constitución General de la República para incluir la vida jurídica del feto, tal cual lo establece la Iglesia Católica. ¿De qué se trata? Herrera proviene de un partido que heredó las bases del laicismo y el liberalismo mexicanos; es un ejemplar que contraviene la historia en que fue creado. Es evidentemente una pieza acomodada en los más terribles acuerdos electoreros de lo más nefasto del antiguo partido de Estado que está presto a asaltar el poder.
La iniciativa de este ejemplar entró la semana anterior a la Cámara de Diputados, con la intención de derrotar los avances, esos sí avances en el Distrito Federal, una isla de libertad donde se consiguió la despenalización del aborto, 30 años después.
Mientras eso sucede, no ha habido ningún partido de izquierda que le haga frente y las débiles fuerzas del movimiento de mujeres han iniciado un proceso de reorganización, que según la diputada Teresa Inchaústegui, pudiera significar el despertar de muchas mujeres con o sin leyes y acuerdos nacionales e internacionales.
Un grupo llamado Feministas Socialistas logró convocar a mujeres de todo el país, no para discutir el cabildeo con las autoridades, que no oyen ni ven nada, ni para apalancar programas que no sirven a las mujeres, sino para ponerse al frente de una batalla de futuro incierto.
Se trata de recuperar la ética feminista y la real defensa de las mujeres. Aunque ello signifique volver a empezar, como si estuviéramos en la época de la Revolución Mexicana, en que los comités feministas se opusieron a la dictadura de Porfirio Díaz y relevaron la trascendencia de crear una nación justa e igualitaria.
Es así como estamos. Muchas personas no saben que este año 2009, se festejan los 30 años de la Convención contra todas las formas de discriminación a la Mujer (CEDAW), que México ratificó en 1981 y que sigue siendo una utopía; muchas personas no saben que México signó la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer, que ambas son ley suprema que están violando, como recoció hasta el secretario de gobernación de Felipe Calderón y la defendió la presidenta del Instituto Nacional de las Mujeres, dos instancias de papel, a la luz de la realidad.
De todos modos hay que remarcar, insistir, que la legalidad en México es una quimera, que tratándose de la mitad de la población este gobierno que nos dará cifras, discursos y mentiras al llegar los tres años, es responsable de que el país se siga llenando de cruces el territorio, en recuerdo de las asesinadas y que los gobiernos, mayoría priistas, han condenado a las mujeres al miedo y la cárcel.
Todas cosas que no son menores y revelan el carácter misógino y retrogrado de esta administración federal, en manos de un grupo espurio y machista. Así están las cosas.

lunes 7 de diciembre de 2009

Evo: Ahora sí podemos acelerar el proceso de cambio y hablar de socialismo

Evo: Ahora sí podemos acelerar el proceso de cambio y hablar de socialismo

El pueblo boliviano ha demostrado que es posible cambiar el país mediante el voto y con una revolución democrática y cultural; ahora Bolivia tiene el camino abierto para aplicar la nueva Constitución, acelerar el proceso de cambio y debatir profundamente sobre el socialismo, dijo Evo Morales luego de ser reelegido como Presidente con mayoría absoluta de votos en las elecciones generales del 6 de diciembre.

Me siento muy contento y feliz porque el 63 por ciento de los electores apoyó la revolución cultural y democrática cultural, que ha dejado de ser una bandera de un partido y se ha convertido en el proyecto político del pueblo boliviano, celebró el Presidente ante miles de simpatizantes congregados en Plaza Murillo de La Paz para festejar la reelección de su líder.

"Estoy muy sorprendido por el resultado, pese a tantas adversidades, mentiras y ofensas; hasta esta mañana circulaban en Internet provocaciones y mentiras, pero creo en la conciencia de los movimientos sociales del campo y de la ciudad para derrotar a las provocaciones", discurseó el Mandatario desde el balcón de Palacio de Gobierno.

En nombre del MAS, Morales dio las gracias a los sectores sociales de la Coordinadora Nacional por el Cambio (Conalcam), a la Central Obrera Boliviana (COB), al pueblo boliviano, a los residentes bolivianos en el extranjero y a la comunidad internacional, y felicitó a todos por su probada vocación democrática. La masa popular le respondió con vítores y gritando "¡arriba, abajo, la derecha al carajo!"

El Presidente agradeció al pueblo de La Paz, Oruro y Potosí por acompañarlo en las buenas y las malas y sobre todo por darle al MAS cuatro senadores en cada uno de esos departamentos. "En Chuquisaca tenemos garantizados tres senadores; en Tarija dos senadores y posiblemente un tercero; en Cochabamba aseguramos tres senadores y está en disputa el cuarto", festejó.

Evo saludó el gran esfuerzo de los simpatizantes de su partido en Pando, Beni y Santa Cruz. A pesar de que el MAS no ganó en esos departamentos, "tenemos dos senadores en cada uno, donde antes no teníamos ni siquiera diputados (...) Si bien no ganamos en todos los departamentos, sí avanzamos y en algunas regiones ya perdieron el miedo... Tanto se comentaba en los medios de comunicación que la clase media abandonó al Presidente Morales, falso, la clase media, los profesionales,las ciudades están con el proceso revolucionario".

El jefe del MAS aprovechó la oportunidad para resaltar el enorme crecimiento de su partido: "Empezamos este proyecto con apoyo de 3,9% en las elecciones de 1997; en las elecciones de 2002 llegamos al 20%; en 2005, a casi al 54 por ciento, y después de cuatro años de gestión ganamos con casi 64 por ciento, lo que demuestra la confianza del pueblo en un proyecto político".

"Nadie creyó que el indiecito iba a mantenerse en el cargo mucho tiempo; los grupos neoliberales y derechistas dijeron que en unos seis meses volverían a ocupar los puestos que mantuvieron desde 1985", declaró Morales en la mañana.

Sin embargo, "el indiecito ignorante" despreciado por la clase media ganó cuatro comicios consecutivos en los últimos cuatro años: con 53,7% de votos en las elecciones de diciembre de 2005; con 51% en las elecciones de asambleistas en julio de 2006; con 67% en el referéndum revocatorio de agosto de 2007, y con 62% de votos en el referéndum constitucional del 25 de enero de 2009.

El Primer Mandatario expresó su satisfacción porque desde que asumió la Presidencia en enero de 2006, cada vez más bolivianos se sumaron al proceso de cambio, y en cuatro años de gobierno se ha convertido en un líder reconocido mundialmente, "no como antes cuando a los pocos meses de estar en el poder los gobiernos se desgastaban".

Morales prometió que la movilización y el esfuerzo del pueblo boliviano que hizo posible la histórica victoria de este domingo no serán en vano. "Ahora que nos dan la oportunidad de otros cinco años de gobierno, Álvaro y yo queremos mejorar el servicio al pueblo boliviano".

Por primera vez los bolivianos eligieron nuevas autoridades el amparo de la nueva Constitución Política elaborada con la participación de todos los sectores representativos y aprobada en un referéndum. "Que obtengamos más de dos tercios en diputados y senadores me obliga a acelerar el proceso de cambio; ahora tenemos el camino libre para aplicar la Constitución en beneficio de todos, entendiéndonos como bolivianos y dialogando con distintos sectores ...", recalcó Morales.

El Presidente señaló que su triunfo no es solamente para los bolivianos, sino "fundamentalmente un fruto dedicado a los pueblos y gobiernos antiimperialistas (...) Ahora tenemos una enorme responsabilidad con Bolivia y también con la humanidad de profundizar y acelerar el proceso de cambio y proclamar el socialismo; el 13 y 14 de este mes vamos a debatir profundamente sobre socialismo en una cumbre de jefes de Estado del ALBA para salvar a la humanidad en su conjunto".

La derecha derrotada

Bolivia no celebró una elección presidencial cualquiera; "por su alcance, profundidad e impacto de irradiación, esta elección marcará profundamente la historia de los próximos 50 años", destacó el ministro de la Presidencia Juan Ramón Quintana al inicio de la jornada.

Y es que este domingo 6 de diciembre no sólo se definía el segundo mandato constitucional de Morales y del Vicepresidente Álvaro García, sino también el futuro político de la oposición derechista en Bolivia, que hizo lo imposible por derrocar al odiado "indio comunista", primero con un referéndum revocatorio, luego con un golpe cívico empresarial y finalmente contratando a una banda de terroristas para asesinarlo.

Morales derrotó a todos los opositores que se pusieron en su camino. Primero cayeron los ex presidentes Carlos Mesa y Jorge Tuto Quiroga de la alianza conservadora Podemos; luego se fracturó el club de prefectos opositores del desaparecido Conalde; después se derrumbó el bloque cívico empresarial autonomista de la extinta "media luna", y ahora caen Samuel Doria Medina de Unidad Nacional y los dos veces derrotados Manfred Reyes Villa y Leopoldo Fernández.

Manfred Reyes Villa, candidato del Plan Progreso para Bolivia-Convergencia Nacional (PPB-CN), nació en de La Paz el 19 de abril de 1955. Es hijo de militar y oficial de Ejército. En la década de 1970 fue agregado militar de la embajada de Bolivia en Estados Unidos y en 1976 egresó de la Escuela de las Américas. Fue edecán del coronel Luis Arce Gómez, ministro de Gobierno del ex dictador Luis García Meza (1980-81) y en 1986 abandonó la carrera militar.

Debutó en política como concejal de ADN en 1990 y en alianza con el desparecido Movimiento Bolivia Libre (MBL) fue elegido alcalde de Cochabamba. En 1993 fundó su partido Nueva Fuerza Republicana (NFR) y fue reelecto como alcalde por cuatro períodos consecutivos desde 1993 hasta el año 2000. Se lo conoció como el "alcalde estrella" de Cochabamba y también como el cómplice de la privatización del agua que derivó en la Guerra del Agua en abril de 2000.

Entre 1997 y 2003 se asoció con ADN, MIR y MNR; en 2002 candidateó a la Presidencia junto al empresario cruceño Ivo Kuljis, y entre 2002-2003 se alió con Gonzalo Sánchez de Lozada. En 2005 fue el primer prefecto electo de Cochabamba.

Reyes Villa vociferó el 12 de enero de 2007 en la plaza principal de Cochabamba "¡adelante Santa Cruz con su independencia!". A principios de 2008 exigió un referéndum revocatorio para sacar a Morales de Palacio, pero lo revocaron a él como prefecto con el 64.81 % de votos el 10 agosto de ese año.

El prefecto revocado lanzó su candidatura a la presidencia en las elecciones de 2009, junto al ex prefecto de Pando Leopoldo Fernández, detenido hace un año en el penal de San Pedro de La Paz acusado de ser autor intelectual de una masacre de campesinos en septiembre de 2008.

El ex "cacique" Leopoldo Fernández se inició en la política en 1978 como militante del MNR y fue director del Instituto Nacional de Colonización en la dictadura de Luis García Meza en 1980. Fue parlamentario de Acción Democrática Nacionalista (ADN) casi 30 años, presidió la Cámara de Senadores, fue ministro de Gobierno y Presidente interino de Bolivia.

Fernández fue generoso con las familias Zuzuki Melena, Shimokawa, Bravo, Pinto, Villalobos, Murakami-Pinto, y con todo el clan Fernández-Ferreira. Apoyó a barraqueros con el Decreto Supremo 25532 reglamentario de la Ley Forestal o "Decreto barraquero", por medio del cual los latifundistas pandinos y benianos obtenían cientos de miles de hectáreas de tierra.

"Con todas las debilidades económicas que hemos podido tener, habrá una respuesta contundente del pueblo boliviano que busca la paz, la unidad, la seguridad humana a favor de nuestra candidatura", dijo el candidato del PPB Reyes Villa en la víspera, pero hoy volvió a perder.

Le fue peor al candidato de Unidad Nacional (UN) Samuel Doria Medina, nacido en La Paz el 4 de diciembre de 1958 y egresado de economía de la Universidad de Harvard y de la London School Economics.

El padre de Doria Medina era socio minoritario de la Sociedad Boliviana de Cemento (SOBOCE), tomó el control de la empresa gracias a los dólares "preferenciales" repartidos a manos llenas por el gobierno de Hernán Siles y Jaime Paz entre 1882 y 1985, y en 1986 su hijo Samuel asumió la presidencia de la cementera.

En pocos años Samuel Doria Medina compró las fábricas de cemento Viacha, Fancesa, Warnes y El Puente, se diversificó con la firma Áridos "San Roque", la empresa de viguetas "Concretec" y pre mezclados "Ready Mix", y luego adquirió la franquicia de Burger King.

Doria Medina militó en el MIR del ex presidente Jaime Paz Zamora (1989-93) y fue su ministro de Planificación y Coordinación, desde donde impulsó la privatización de empresas públicas. "Privatizaré una empresa estatal por semana", decía el joven ministro.

Doria Medina impulsó la liquidación de los bancos del Estado, Minero y Agrícola, y entre 1991 y 1993, junto a su colega ministro Jorge Quiroga, hizo aprobar la Ley de Inversiones y el Decreto 22836, precedentes directos de las leyes de Capitalización e Hidrocarburos promulgadas por el gobierno de Sánchez de Lozada.

Doria Medina adjudicó al terrateniente Branco Marinkovic la ex fábrica de aceite El Rey de Villamontes; la Hilandería Santa Cruz a Raúl Garáfulic Gutiérrez, ex dueño de ATB-La Razón, y se apoderó de varias empresas que él mismo privatizó, como por ejemplo las cementeras El Puente de Tarija y FANCESA de Sucre.

En mérito a su destacada trayectoria como funcionario y ejemplar defensor de la política neoliberal en boga, en 1993 fue electo gobernador del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo.

En noviembre de 1995 fue secuestrado por un comando del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA) de Perú y su familia tuvo que pagar 1,3 millones de dólares por su rescate tras 45 días de encierro.

Doria Medina postuló a la vicepresidencia con Paz Zamora en las elecciones de 1997; en 2004 fundó Unidad Nacional (UN) con disidentes del MIR, y se postuló a la presidencia en las elecciones de 2005, logrando el 7,81 por ciento de los votos.

El gobierno invita al diálogo

El Presidente Evo Morales invitó esta noche a autoridades, cívicos, alcaldes, empresarios e intelectuales opositores a que "vengan a trabajar conmigo (porque) al margen de cualquier reivindicación de carácter regional o sectorial, primero está Bolivia".

"Espero que la oposición abandone la posición salvaje de rechazar cualquier tipo de iniciativa gubernamental, el diálogo y los consensos, que fue lo que hizo en estos últimos años generando conflictos en 2007 y 2008. Esa oposición salvaje fue derrotada", sentenció el Vicepresidente reelecto García Linera.

El Segundo Mandatario recomendó a la oposición respetar la regla de oro de la democracia: "La mayoría manda y la minoría hace respetar su posición... La minoría debe ser reconocida como oposición, pero no tiene derecho a veto. Eso la convierte en una oposición salvaje".

García dijo que el compromiso de la mayoría política será buscar diálogo con las minorías para tomar en cuenta sus posiciones y hacer respetar su punto de vista, "pero en contrapartida la minoría tiene que entender que hay una mayoría y en democracia la mayoría es la que dirige".

* Con datos de "El otro perfil del candidato", Edgar Ramos Andrade, Agencia de Noticias Chaco Amazonía.